Antiguo Hospital. / Oihana Sánchez

El delegado de Bienestar Social, Sergio Corchón, acompañado por la directora del área, Igone Virto, ha hecho balance de 2016 en los diversos programas y recursos que tiene en marcha el Ayuntamiento de Irun para atender diversas necesidades de las personas mayores en sus domicilios.

«Si hace pocas semanas hablábamos de los servicios residenciales que gestiona el área de Bienestar Social dirigidos a personas más dependientes, hoy queremos centrarnos en aquellos programas pensados para las personas mayores que tienen un grado de autonomía suficiente para estar en sus casas, pero que requieren algún tipo de apoyo, en este caso municipal», explicaba el delegado Sergio Corchón.

Tal como han explicado los responsables del área de Bienestar Social, «uno de los principales objetivos que tiene presente el servicio de atención a las personas mayores es poder detectar a tiempo factores que puedan alertar un aislamiento social de estas personas ya que puede evitar que surjan necesidades más delicadas en el futuro». En ese sentido Sergio Corchón destacaba el programa de prevención del aislamiento, que trata de hacer un diagnóstico de la situación de las personas mayores de 75 años que viven solas, con respecto al aislamiento social.

A través de este programa se contacta con las personas realizando visitas domiciliarias y comprobando quienes muestran indicadores de aislamiento, informándoles sobre los recursos que disponen desde el Ayuntamiento de Irun, y proponiéndoles participar en un taller gratuito titulado “Fomento de las habilidades cognitivas y sociales” que se lleva a cabo en el Centro Social Iraso y en los apartamentos Lekaenea. En 2016, esta iniciativa se dirigió a 308 personas.

Uno de los pasos más importantes dados por el Ayuntamiento de Irun en esta materia fue el convenio firmado con la Fundación Hurkoa para desarrollar en la ciudad un proyecto piloto único en todo Euskadi. Es una iniciativa que busca detectar personas mayores de 68 años en situación de fragilidad y responder ante sus necesidades sociales del día a día con más recursos. En detalle, desde el mes de septiembre del año pasado se han detectado 30 personas candidatas, y actualmente están siendo atendidas 14.

Ayuda domiciliaria

Entre los programas que desarrolla el área de Bienestar Social centrados en la tercera edad, destaca el servicio de ayuda a domicilio que suministra atenciones doméstica y personal de diverso tipo. Al respecto, Sergio Corchón apuntaba que el área sigue trabajando en unos nuevos pliegos para regular este servicio para poder contar a corto plazo con un servicio mejorado reforzando las atenciones y poder llegar así a más personas.

En datos, en 2016 solicitaron este servicio 234 personas de Irun: 165 mujeres y 69 hombres. Por sexos, se observa que mientras las mujeres utilizan por igual ambas atenciones (atención doméstica 47,48% y atención personal 52,52%), los hombres utilizan en mayor medida la atención personal (70,85%) que la atención doméstica (29,15%). El número total de horas cubiertas por el SAD alcanzó las 46.652,25.

Otro de los programas que mencionaban desde Bienestar Social se encuentra el servicio de farmacia, requerido en 2016 por 28 personas (14 hombres y 14 mujeres), todas ellas usuarias del Servicio de Ayuda a Domicilio. Consiste en un sistema de uni-dosis de medicamentos, facilitado por la farmacia elegida, para favorecer la toma de los mismos en la dosis y tiempo correctos. Se realiza en colaboración con el Colegio de Farmacéuticos de Gipuzkoa.

El Ayuntamiento de Irun también ofrece un servicio de comidas a domicilio. En 2016 se atendió a 148 personas en total: 81 mujeres y 67 hombres. Del total, 73 tienen valoración de algún tipo de dependencia (52 mujeres y 21 hombres), y 75 personas son autónomas (29 mujeres y 46 hombres). La media mensual de personas atendidas en 2016 ha sido de 117. Se han suministrado un total de 38.727 comidas, siendo la media mensual de 3.227 comidas.

En palabras del delegado, Sergio Corchón, «somos conscientes de que una mayoría de las personas mayores desean permanecer en sus hogares y zonas cercanas todo lo posible, y por eso queremos seguir reforzando todo lo que esté en nuestro mano estos servicios de atención a través de los recursos de los que dispone el Ayuntamiento. Tenemos los programas a domicilio, pero también conviene recordar la red de locales de proximidad en barrios abiertos en las últimas fechas con zonas de estancia para las personas mayores de la ciudad».