El taller se ha celebrado en Palmera Montero. / Ayuntamiento de Irun

El área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Irun ha participado en el taller que, junto con el departamento de Salud Pública y la asociación Adiskidetuak, ha dirigido a mujeres extranjeras en la ciudad. Las sesiones se han celebrado en el centro Palmera Montera los días 25 de enero y 1 de febrero y han estado pensadas fundamentalmente para aquellas mujeres que trabajan como cuidadoras y que atienden por lo general a personas dependientes en sus casas; partiendo de esa situación, los contenidos han estado ligados a recursos existentes que les pueden ayudar a mejorar su día a día.

La delegada, Cristina Laborda, explicaba que «el área de Bienestar Social es una parte más implicada en el apoyo y acompañamiento a este colectivo que realiza un trabajo tan concreto. A través de esta iniciativa se busca acercarles recursos que existen para mejorar su integración, consejos y nociones básicas para su autocuidado y también se aprovecha para repasar conceptos que son fundamentales en esta profesión».

El taller, que ya se realizó en 2019, consta de dos sesiones a lo largo de las cuales han participado, además del Ayuntamiento de Irun, Salud Pública del Gobierno Vasco y Adiskidetuak, la OSI Bidasoa y la residencia CASER. El área de Bienestar Social presentó recursos que pueden servir de ayuda a este colectivo, fundamentalmente la unidad de intervención comunitaria en el que se integra el apoyo de mediadores interculturales, otras cuestiones que pueden ser complementarias y que les pueden interesar como temas ligados a la cultura y deportes así como la Irun Txartela como herramienta para realizar trámites con la administración.

Desde Salud Pública incluyeron en la primera sesión contenidos relacionados con la prevención riesgos en el hogar, prevención de caídas, autocuidados, etc. Por su parte la OSI Bidasoa sumó cuestiones como la accesibilidad al sistema o sus niveles de atención, además de cuestiones generales sobre su organización.

En el segundo encuentro una psicóloga de la residencia CASER de Irun y un fisioterapeuta dirigieron una sesión interactiva en el que se trabajó en pequeños grupos de cinco personas y luego se realizó una puesta en común de las conclusiones del trabajo colectivo. Sobre la mesa, temas de carácter emocional dirigido a la gestión de las emociones que se generan en la relación cuidador – paciente. También hubo espacios para que las participantes compartieran sus objetivos, experiencias positivas y negativas relacionadas con su trabajo diario. Por último, y como refuerzo de la primera jornada, se citarón nuevamente consejos para evitar las dolencias de espalda que afectan a este tipo de trabajadoras. En cuanto a la participación, la primera sesión contó con 27 personas y la segunda, 25. Se trabaja en poder ofrecer una nueva edición el año que viene.