Sede que Amnistía Internacional tiene en la calle Fueros de Irun. / Martín Tellechea

Bajo el lema #NoMasPiedras Amnistía Internacional quiere denunciar las dificultades y barreras a las que se enfrentan las víctimas de agresiones sexuales una vez denunciado lo ocurrido. Así, esta campaña busca exponer cómo se lleva a cabo este largo y duro proceso subrayando que la agresión no finaliza en el acto sino que continúa con los prejuicios, los estereotipos y la violencia institucional.

«La violencia sexual tiene terribles consecuencias en la vida no solo de las mujeres y niñas que la sufren, también en sus seres queridos y la sociedad en su conjunto. Es una grave vulneración de una infinidad de derechos que todas las personas deberían disfrutar: derecho a la libertad, a la dignidad, a la privacidad, a la integridad física, mental y moral, a no ser discriminadas», señalan desde Aministía Internacional.

«Actualmente vivimos un momento en el que la sociedad está tomando conciencia de la importancia de este problema. Son varios los casos que han despertado un sentimiento de indignación en los últimos meses. En este sentido AI denuncia las dificultades, los obstáculos, que se encuentran las mujeres tras ser víctimas de violencia sexual, en el ámbito policial, el ámbito sanitario y el ámbito judicial. Y además, una cuestión que está presente en todo ese recorrido: la persistencia de prejuicios discriminatorios que impactan negativamente en los derechos de quienes sufren violencia sexual».

Por todo esto, el grupo de Irun de Amnistía Internacional estará este viernes, 30 de noviembre, en Luis Mariano, junto a la oficina de turismo, de 17:00 a 20:00 horas, para denunciar este camino lleno de piedras y recoger adhesiones al manifiesto #No Consiento. «No consentimos que las mujeres sufran violencia sexual y no consentimos que se llene su camino de obstáculos».