Tres bandas antiguas, junto a una fusta y unos sables. / Martín Tellechea

Hondarribiko Emakumeak ha emitido en las últimas horas un comunicado señalando que las instituciones «han hecho el ridículo» a lo largo de estos dos últimos meses hablando y aprobando resoluciones en torno a lo ocurrido el pasado 8 de septiembre en Hondarribia.

«Han pasado dos largos meses desde el 8 de septiembre. Dos meses de mentiras y graves acusaciones desde el grupo Jaizkibel y su entorno político. Dos eternos meses de acoso institucional con más de una decena de iniciativas de condena a unas inexistentes agresiones sufridas por Jaizkibel», comienzan diciendo desde Hondarribiko Emakumeak en la nota de prensa enviada a los medios de comunicación.

«Dos meses en los que las instituciones no se han molestado en saber la verdad, dos meses en los que han sido utilizadas, engañadas para construir un relato ficticio que justifique unos comportamientos y agresiones sexistas. Dos meses de prisas, demasiadas prisas. Y ahora, después de casi conseguir sus objetivos, Jaizkibel admite en una nota en redes sociales, los comportamientos sexistas por parte de sus componentes. Ahora solo falta que admita también las agresiones, algunas de ellas ya en el juzgado. Quizá se piense Jaizkibel que en Hondarribia nos chupamos el dedo y no somos conscientes de la intencionalidad de su falso acto de arrepentimiento y de su intención de aprovecharse de la buena voluntad de una sociedad decidida a trabajar por los derechos de la mujer».

«Jaizkibel y su apoyo político», prosigue la nota de prensa, «han conseguido su propósito, poner a las instituciones en el más absoluto de los ridículos, llevándolas a apoyar unas mociones y resoluciones que a la postre benefician a personas en las que, ahora, reconoce comportamientos machistas, dejando en evidencia y deteriorando la imagen de los dos partidos políticos que gobiernan Gipuzkoa, que una vez más han caído en la trampa del populismo y la manipulación de Jaizkibel. Jugada maestra aunque eso sí, una vez más el Alarde utilizado para fines políticos».