Cristina Laborda y Lourdes Larraza, durante su comparecencia. / Ayuntamiento de Irun

Las delegadas de Movilidad y Policía Local, Cristina Laborda y Lourdes Larraza, han dado a conocer esta miércoles los datos de un reciente estudio efectuado por agentes municipales para comprobar el correcto uso de las plazas de aparcamiento que existen en la ciudad reservadas para personas con movilidad reducida.

«En los últimos años hemos venido ampliando el número de plazas de aparcamiento destinadas exclusivamente a aquellas personas que tengan algún tipo de discapacidad física», explicaba Cristina Laborda. «Es otra manera de trabajar en la ciudad amable para todos y todas; facilitar en este caso la movilidad a las personas que sufren estos problemas, y en su caso a los familiares que les acompañen».

Añadía la delegada de Movilidad que en la ciudad actualmente hay 404 plazas de este tipo, a las que se puede acceder con una tarjeta especial que entrega el Ayuntamiento de Irun, «si bien antes de conceder este permiso necesitamos conocer la valoración de dependencia que realiza la Diputación Foral de Gipuzkoa. Por ejemplo, si una persona viene al SAC para solicitar una tarjeta de este tipo, es necesario aportar el informe que acredita la discapacidad, algo que valora siempre la Diputación Foral de Gipuzkoa. Con ese informe favorable, el Ayuntamiento de Irun concede automáticamente de forma gratuita esta tarjeta», explicaba Cristina Laborda.

Cabe señalar que de estas 404 plazas, 36 de ellas son nominales; esto es, «son plazas más especiales todavía porque sólo las pueden utilizar una persona en concreto por haber presentado una discapacidad extrema», apuntaba la delegada de Movilidad.

«Un uso indebido»

Por su parte la delegada de Policía Local, Lourdes Larraza, señalaba que «el correcto uso de estos aparcamientos nos preocupa porque hemos detectado un cierto uso indebido de estas plazas. A instancias de varias quejas recibidas en el área de Policía Local y también de asociaciones de la ciudad que nos lo habían pedido, hemos llevado a cabo un control y hemos comprobado que hay ciudadanos/as que aparcan en estos aparcamientos sin tener la tarjeta correspondiente, o que si la tienen, el titular que tiene que estar siempre presente, no está».

En detalle, se ha llevado a cabo un estudio para controlar este uso que se efectuó durante los meses de febrero, marzo y abril analizando 146 plazas reservadas para personas con discapacidad. De estas comprobaciones se ha cursado sanción en 36 de los casos, de los cuales una gran mayoría – 22- se trata de vehículos que estaban estacionados en plazas reservadas sin la correspondiente tarjeta. El resto de situaciones van desde la sanción por estacionar en reservado sin presencia del titular, sanción por aparcar sin tarjeta en reservado nominal, o incluso sanción por estacionar con tarjeta cuyo titular ha fallecido.

Desde Policía Local explican igualmente que como consecuencia de estas sanciones se ha procedido a retirar hasta 8 tarjetas, mayoritariamente por estar caducadas o por fallecimiento del titular. Asimismo se han detectado 6 tarjetas de reservados nominales habilitados para personas con movilidad reducida que no se están usando. Es más, Lourdes Larraza informaba que «acabamos de incorporar el seguimiento de la utilización de las plazas reservadas para las personas con movilidad reducida de la ciudad, en las campañas preventivas que realizamos a lo largo del año, con el objetivo de supervisar su correcta utilización».

Tanto Cristina Laborda como Lourdes Larraza coincidían en la importancia de «explicar en primer lugar quiénes pueden acceder a estas plazas y cómo; y en segundo lugar concienciar y hacer un llamamiento público sobre el uso correcto de las mismas y a favor de un comportamiento cívico que facilite el uso a las personas usuarias que realmente las necesiten».