“Cuanto más escribo más ideas vienen a mi cabeza”

Noelia Lorenzo, escritora

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Tras Chamusquina, La sirena roja y La chica olvidada, acaba de llegar a las librerías Corazones negros, la cuarta novela de la irundarra Noelia Lorenzo, con la que hemos hablado:

– Irrumpió en el género negro hace ahora cinco años con Chamusquina, una novela ambientada en la comarca del Bidasoa, ¿qué le llevó a dar el paso?

Siempre me ha gustado escribir. De niña escribía poesía y cuentos. Con dieciocho años me apunté a un taller de teatro y, junto con una amiga, escribimos un par de guiones. Leía un poco de todo, pero la verdad es que no descubrí la verdadera pasión por la lectura hasta que me adentré en el género negro. Fue hace algo más de diez años. Cuando lo hice recuerdo que pensé: quiero ser capaz de escribir novelas como éstas, historias que atrapen al lector, que muestren la sociedad en la que vivimos, que te saquen de tus preocupaciones, que te aten a ellas para siempre. Y entonces di el paso. Se me ocurrió una idea y poco a poco fui desarrollando una trama y unos personajes.

– Tras Chamusquina llegaron La sirena roja, La chica olvidada y ahora Corazones negros, ¿cuál ha sido la evolución de Noelia Lorenzo en estos cinco años?

Yo siempre digo que escribir una novela es el mejor curso de escritura que puedes encontrar. Es la única manera de enfrentarte a todos los obstáculos. Cuanto más escribes más herramientas vas adquiriendo y, además, de esta manera, consigues estimular la imaginación. Yo siento que cuanto más escribo más ideas vienen a mi cabeza. Según me dicen mis seguidores estoy en continua evolución. Soy muy exigente y me gusta escuchar a mis lectores.

– ¿La gente más cercana a usted qué le dice de su irrupción en el mundo de las letras?

El mundo de la escritura es muy íntimo y solitario y solo mi entorno más cercano estaba al tanto. A muchos les pilló por sorpresa. “No sabía que escribías” fue la frase que más oí en diciembre de 2013, cuando publiqué Chamusquina. La mayoría están encantados e ilusionados de mi irrupción en el mundo de las letras. Tengo mucho apoyo y, además, la suerte de que me leen casi todos (incluso gente que nunca había leído una novela en su vida).

– ¿Cómo invitaría a alguien que no ha leído ninguna de sus obras a que se adentre en su mundo?

Le diría que mis novelas son intensas y muy cinematográficas. Que, según dicen, te atrapan desde el principio y no te sueltan hasta el final. Que son entretenidas y ágiles de leer. Yo le invitaría a que leyera alguna de ellas e intentara encontrar al culpable junto a mis investigadores, seguro que le enganchan.

– ¿Qué nos vamos a encontrar en Corazones negros?

Los investigadores de mi saga (Eider Chassereau y Jon Ander Macua) vuelven a la carga. Esta vez se enfrentarán a un caso terrible, relacionado con la trata de blancas, que acabará pasándoles por encima. Creo que les muestro más humanos que en ninguna otra al verse superados por una red tan poderosa como turbia. Me ha quedado una novela más negra y cargada de denuncia social. Me preocupa mucho la violencia hacia la mujer, y el tráfico de mujeres para esclavizarlas sexualmente es una aberración de la que hay que hablar y contra la que hay que luchar.

– Se encuentra cómoda en este género. ¿Ganas de probar otros?

Me encuentro muy cómoda. Es mi género. Tanto para leer como para escribir. Cuando leo una novela de otro género echo muchísimo de menos el negro. Adicción, obsesión… No sé cómo llamarlo. Aunque, por otro lado, he de reconocer que no he perdido mi vieja costumbre de escribir cuentos. Una novela me lleva entre un año y año y medio. Un cuento es como un caramelito. Dulce y breve. Me viene muy bien ese pequeño paréntesis entre novela y novela. Además, tengo la gran suerte de que Erein va a publicarme algunos de ellos. En poco tiempo saldrá a la venta una colección de cuentos infantiles en euskera: Ane eta Moon. Mis protagonistas son una niña y su osito de peluche. Cada entrega narra una aventura de la pareja.

– Seguro que está trabajando ya en su próxima novela. ¿Algún adelanto?

Mi próxima novela ya está acabada. No es de la saga Eider y Jon Ander. Es un “Domestic Noir” (una historia de suspense en la que apenas hay investigadores y en la que el protagonismo, generalmente, lo lleva una mujer corriente, una ciudadana de a pie). Me gusta mucho leer este género y me apetecía escribir una novela con estas características. No es muy larga, unas doscientas páginas. También decir que en cuanto acabe con la promoción de Corazones negros me pondré a escribir la siguiente novela de la saga Eider y Jon Ander.