Santano y Laborda han visitado hoy Valladolid. / Ayuntamiento de Irun

Hace unas semanas el Ayuntamiento de Irun encargaba la redacción del proyecto que habilitará los puntos de carga para la futura llegada de los autobuses eléctricos en las cabeceras de la L-1, concretamente en las paradas de Zaisa y Hospital.

Se trata de un sistema de recarga que se conoce como de ‘carga de oportunidad’, que permite que a su paso por las cabeceras, los vehículos recarguen sus baterías y sigan su camino. Un sistema que hace unas semanas se ponía en marcha de forma pionera en Valladadolid.

Hasta allí se han acercado el alcalde, José Antonio Santano, y la delegada de Movilidad, Cristina Laborda, para conocer in situ el funcionamiento de este sistema pionero. «Resulta de una gran utilidad el poder conocer una experiencia pionera como esta de Valladolid, que nos gustaría tener en Irun con la línea 1 de nuestros autobuses urbanos. Como mejor se conocen es sin duda viéndolas en funcionamiento», ha señalado el primer edil.

La idea es que el año que viene Irun pueda tener la primera línea de autobuses urbanos eléctricos en la ciudad. El proyecto que acaba de adjudicarse es el primer paso e identificará los trabajos necesarios y los plazos de obra para habilitar las paradas de Zaisa y Hospital con su correspondiente acometida eléctrica. El presupuesto para la redacción del proyecto asciende a 12.100 euros y la empresa adjudicataria es Sociedad Cooperativa Técnicos Unidos.

Valladolid, primera línea de este sistema a nivel nacional

Valladolid ha instalado este sistema en una de sus líneas de autobús urbano, la línea 7 que se ha convertido en la primera electrificada en el país, tras el desarrollo de una solución basada en un sistema de carga rápida en línea, en virtud del cual sus plataformas operan de forma eléctrica, solución desarrollada por la empresa Vectia. El Ayuntamiento de Valladolid adquirió cinco autobuses híbridos de autonomía extendida que funcionan en modo eléctrico y ha puesto en marcha la infraestructura de recarga ultrarrápida de las baterías de esos 5 vehículos, mediante pantógrafos invertidos ubicados en los extremos de la línea 7, en la Plaza de Uruguay y en la calle Doce de Octubre, que recargarán con una potencia de 150 kVa, escalable hasta 300 kVa.

Se trata de un sistema de recarga rápida (de solo 4 minutos) en vehículos con baterías más pequeñas que, a su vez, almacenan menor cantidad de energía y, por ese motivo, pesan y cuestan menos, garantizando un menor coste de adquisición, operación y de mantenimiento del vehículo.

Este sistema de carga rápida en línea permite que los autobuses puedan operar de forma eléctrica en esta línea 7, sin necesidad de tener que recargar en cocheras. Por otro lado, como tienen garantizada su recarga cada poco tiempo, son autobuses más ligeros, flexibles y con capacidad de transportar un mayor número de pasajeros.

El alcalde, José Antonio Santano, y la delegada de Movilidad, Cristina Laborda, han tenido la oportunidad a lo largo de la mañana de visitar las instalaciones de la empresa pública de autobuses Auvasa y conocer con los responsables el funcionamiento de esta línea pionera a nivel nacional. Posteriormente han hecho el recorrido de la línea 7 que funciona con estos 5 autobuses eléctricos y con la carga de oportunidad en las dos estaciones de cabecera.