Borja Olazabal, delegado de Deportes, Movilidad y Desarrollo Sostenible. / Ayuntamiento de Irun

El delegado de Movilidad y Desarrollo Sostenible, Borja Olazabal, ha presentado este martes los dos últimos vehículos adquiridos por el Ayuntamiento de Irun, dentro de su compromiso por ir renovando la flota municipal con criterios sostenibles. Se trata de una furgoneta eléctrica que esta misma semana ha empezado a utilizar la brigada de acondicionamiento de espacios (traslado y montaje de escenarios, etc.) y un todoterreno 4×4 para el servicio de guarda forestal municipal.

«La L-1 eléctrica que circula en la ciudad desde el pasado mes de febrero fue un hito importante en la apuesta del Ayuntamiento de Irun por la movilidad sostenible, pero no es el único compromiso adquirido para ir incorporando vehículos sostenibles a los servicios municipales. Un ejemplo claro es el transporte público, pero también encontramos más pruebas en el servicio de jardinería o, el último caso hasta ahora, la la furgoneta 100% eléctrica de la brigada de Cultura», señalaba Borja Olazabal.

En detalle, esta furgoneta eléctrica sustituye una convencional de junio de 1992, que ya acumulaba más de 211.240 km y que ha supuesto unos gastos totales en los últimos 11 años de 35.618 euros en concepto de mantenimiento. El nuevo vehículo tiene una autonomía de 270 km (algo superior a lo habitual en el mercado, que oscila sobre los 170 km); asimismo se ha instalado un punto de recarga individual en dependencias de la brigada para alimentar la furgoneta.

El vehículo tiene las mismas capacidades que un vehículo térmico; es decir, el mismo volumen de carga, el mismo peso útil de carga, y el mismo equipamiento profesional que un vehículo igual con motor térmico. A eso hay que añadir las propiedad propias de un coche eléctrico, entre otras, un impacto medioambiental de cero emisiones, el ahorro en uso (el coste de los mantenimientos puede llegar a ser la quinta o sexta parte), y el ser un vehículo silencioso, cómodo y sencillo de conducir.

Esta nueva incorporación se utilizará para acondicionar espacios (montaje de tablados, escenarios, etc.), que luego se utilizan en actividades culturales. «Además del ahorro que supone para la ciudad los costes de mantenimiento, la reducción de huella contaminante y la mejora de la eficiencia energética en este caso es indudable, como ya ocurre con los coches eléctricos que tiene, por ejemplo, el servicio de jardinería y los híbridos de Policía Local».

En cuanto al modelo convencional del nuevo todoterreno de la guardería forestal, Borja Olazabal explicaba que «la oferta eléctrica para esta gama de vehículos no es tan amplia en el mercado como lo puede ser para coches más comunes, pero sí que hemos tenido en cuenta que la renovación de este 4×4 se hiciera con criterios lo más sostenibles posibles y priorizando sistemas sensibles con el medio ambiente». Así, el motor está desarrollado con las emisiones y consumos más bajos; concretamente tiene un consumo de 7 litros cada 100 km. Además, se ha cuidado que se adecuara a los límites establecidos en cuanto a contaminación acústica tratándose de un 4×4 que atraviesa zona rural y así paliar el impacto en el medio ambiente. Se han valorado también medidas de seguridad y mejoras en confort.

Otro argumento importante es que la entrada en funcionamiento de este todoterreno ha permitido retirar un vehículo de octubre de 2006 con 131.000 km y un acumulado de 53.864 euros de gastos de mantenimiento. «Pueden parece pocos kilómetros, pero hay que tener en cuenta que es un 4×4 que se mueve continuamente por el monte, con lo que eso supone en la vida de un vehículo».

Estos dos vehículos han supuesto una inversión de 62.791, 04 euros.

Una flota más joven y ecológica

Con estas dos nuevas adquisiciones, el Ayuntamiento de Irun cierra una primera fase en su renovación paulatina de la flota de vehículos municipales. «Es un compromiso que adoptamos en el marco del Plan de la acción para la Energía Sostenible, y que ha contado con pasos muy importantes, desde los cuatro autobuses eléctricos de la L-1 hasta esta furgoneta de la brigada de Cultura, pasando por otros departamentos como Jardinería, y Policía Local por ejemplo. Las consecuencias de esta renovación ya las estamos notando y traen resultados positivos», añadía Borja Olazabal.

Entre las consecuencias de estas renovaciones encontramos que el kilometraje medio total de vida por vehículo en julio de 2019 es de 82.456 km; es un 23% menos que un año antes que fue de 107.465 km. Apuntaba el delegado que «igualmente puede parecer que 80.000 kilómetros de vida para un vehículo no son muchos, pero hay que tener en cuenta que en su mayoría hablamos de coches que hacen trayectos cortos, que están parando y arrancando continuamente con el desgaste que eso conlleva. Además la antigüedad media de los vehículos se reduce, con lo que tenemos una flota más joven y sostenible; esto nos permite hacer ahorros en el mantenimiento, contaminar menos y ofrecer un mejor servicio».

Rotulo con la indicación de vehículo eléctrico. / Ayuntamiento de Irun

Más de media docena

Repasando el resto de vehículos sostenibles con los que cuenta ya el Ayuntamiento de Irun, encontramos además de los cuatro autobuses eléctricos de IrunBus la L-1, que la Policía Local sustituyó en el primer semestre de 2019 cuatro vehículos de gasóleo por otros híbridos (mitad eléctricos, mitad gasolina). Tres de ellos son coches tipo patrulla. El cuarto vehículo es un 4×4 más destinado para desplazamientos por caminos rurales y posibilidad de llegar en mejores condiciones a zonas de caseríos, por ejemplo. Estos cuatro vehículos reemplazaron a cuatro coches que tenían diez años de antigüedad aproximadamente y 200.000 kilómetros de media.

Estos no son los únicos vehículos sostenibles con los que cuenta la Policía Local. Cabe recordar que hace pocos meses incorporó una furgoneta que si bien es convencional, se valoraron criterios lo más ecológicos posibles para su adquisición; también desde 2015 este servicio municipal cuenta con dos cuatriciclos eléctricos y desde 2009 un vehículo híbrido, además de 4 bicicletas convencionales. Si repasamos, además, otros servicios encontramos más ejemplos con ‘etiqueta’ verde como la furgoneta eléctrica o los dos vehículos que se alimentan con gasolina y gas licuado del servicio de Jardinería.