Sergio Corchón y Cristina Laborda. / Ayuntamiento de Irun

La delegada de Obras, Cristina Laborda, y el delegado de Servicios Sociales, Sergio Corchon, acudían este viernes al solar en el que está prevista la construcción de la futura residencia de Arbes para recordar las promesas incumplidas del diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano. Corchón aseguraba que «nos parece casi un insulto que Olano venga a decirnos que han cumplido al 100% con las promesas hechas a los iruneses cuando aquí en Arbes lo que seguimos teniendo es este solar». Sergio Corchón recordaba que en julio de 2016 Olano aseguraba a los medios que en 2019 «estaría en marcha el nuevo equipamiento de Arbes en Irun» Desde entonces recordaba el delegado «hemos tenido un sinfín de fechas y promesas y la realidad es que hoy, seguimos sin si quiera tener adjudicadas las obras.»

Cristina Laborda aseguraba que le provoca una enorme tristeza ver a un cargo institucional haciendo de portavoz de su partido y no de representante de la institución, «habla en nombre del batzoki y no como diputado general de Gipuzkoa, utiliza su cargo para despachar las rencillas de su partido. Solo le pedimos respeto institucional. Que no venga como Diputado General a insultar a la ciudad llamándonos grano o punto negro. Que respete al alcalde, al Ayuntamiento de Irun, a la ciudad y a los iruneses».

Cristina Laborda recordaba que «estamos acostumbrados a que la Diputación dé la espalda a la ciudad, pero que encima vengan a decirnos cuáles son nuestros problemas es demasiado. Más cuando nos han marginado de cualquiera de sus líneas estratégicas de Gipuzkoa Eraikiz y han retrasado al máximo no solo Arbes, también el semienlace de la A8 o la financiación para la Ronda Sur, sin la que no podíamos empezar las obras».

También denunciaba la ausencia de Olano en la firma del convenio para el desarrollo de Vía Irun, «todas las instituciones presentes, todos remando en la misma dirección todos menos el Sr. Olano que con su ausencia faltó una vez más al respeto a la ciudad y a los iruneses».

Los representantes del gobierno municipal lamentaban que un problema con el portavoz del PNV en Irun sea el motivo de castigo a toda la ciudad. «Se vuelven a confundir los planos. No se pueden romper puentes institucionales por venganzas personales y partidistas».

Cristina Laborda recordaba que «aquí el único que faltó al diálogo y la lealtad fue Xabier Iridoy, portavoz del PNV que anunció acuerdos que nadie conocía. El único pecado del alcalde fue cesarlo de su delegación por falta de confianza en su gestión. No fue una diferencia política, fue un problema de las formas de gestionar».

Corchón y Laborda concluían recordándole a Olano que el problema con el alcalde lo tiene él y no Irun, que José Antonio Santano ha sido el más votado por sus vecinos, «tiene que tener claro el Sr. Olano que aquí los únicos que ponen y quitan alcaldes son los ciudadanos y él no es quien para venir aquí y decirnos quién tiene que ser el alcalde de Irun».