El equipo del Gran Sol desplazado hasta Valladolid. / Asociación de Empresarios de Hostelería de Hondarribia

No cabe duda de que Hondarribia y sus pintxos gustan, y mucho, en el Concurso Nacional de Pintxos que ayer finalizó en Valladolid, alzándose Mika Pop y Mikel Muñoz, del bar Gran Sol, con el subcampeonato, en esta decimocuarta edición que ha ganado Luis Antonio Carcas de Casa Pedro de Zaragoza.

Y tanto es así que Hondarribia ha alcanzado en tres ocasiones el subcampeonato en el Concurso Nacional de Pintxos de Valladolid. Peio Clemencet del Kaialde lo hizo en 2005, en la primera edición, David de la Calle y Carlos Nuez, del Goxodenda, en 2012, y ahora el Gran Sol en 2018.

“Txerribeltz” es el pintxo del Gran Sol que fue protagonista en Valladolid, que ya había alcanzado el Premio Popular en el recientemente celebrado Campeonato de Pintxos Amstel Oro-Euskal Herriko Pintxo Txapelketa en el Kursaal.

Un pintxo que es principalmente un guiso de manitas y papada de cerdo “matizado con toques de mar, naranja, flores, remolacha y fruta de la pasión”, aclara Mikel Muñoz, y que tiene el toque “eminentemente femenino, ya que ha sido una creación de este año de Mika Pop y Nekane Muñoz”. En Valladolid el pintxo fue defendido por Mika Pop y Mikel Muñoz. Está claro que el “laboratorio” creativo del Gran Sol funciona y sigue dando resultados porque «lo importante en nuestra casa es el equipo que formamos», destaca Nekane Muñoz, la mayor de los hermanos Muñoz.

«Txerribeltz», pintxo galardonado. / Asociación de Empresarios de Hostelería de Hondarribia

El Gran Sol y Hondarribia vienen siendo protagonistas en el Concurso Nacional de Pintxos de Valladolid desde la primera edición, cosechando cuatro distinciones los primeros y hasta siete premios la ciudad en las catorce ediciones celebradas hasta la de ayer, en las que siempre ha estado el Gran Sol y Hondarribia.

En la primera edición, en 2005, fue Peio Clemencet, del restaurante Kaialde, quien obtuvo el segundo premio con su pintxo “La oreja y el pie del cochinillo de Peio y su chipirón al maíz”. Otros cuatro premios han correspondido al Gran Sol, representado en la mayor parte de las ediciones por Bixente y Mikel Muñoz y Mika Pop, pero también por otros miembros del equipo. Ellos consiguieron en 2006 el título de Mejor Pintxo Tradicional con su “Tosta de bacalao ahumado con foie, pimiento del piquillo y dulce de melocotón”. En 2009 repitieron el mismo galardón en la categoría de Mejor Concepto de Pintxo por su “Juego de verduras en una bruma del Jaizkibel”. Y en 2010 de nuevo se hizo con el título al Mejor Pintxo Tradicional con “Huevo al oro con migas de pastor y chipirón”, que había cosechado ese mismo año el título de campeón de Euskal Herria. Y ahora, en 2018, alcanzan el subcampeonato absoluto de España con “Txerribeltz”.

En la edición de 2011 fue Óscar González con el restaurante Kaialde quien alcanzó el Tercer Premio del certamen con su pintxo “Chipirones en su tinta”. En esa misma edición, David de la Calle y Carlos Nuez obtuvieron representando al Goxodenda el premio al Mejor Pintxo Tradicional con “Timbal de manitas de cerdo y praliné de choriceros”. Y en 2012, de nuevo David de la Calle y Carlos Nuez en representación del Goxodenda alcanzaron el subcampeonato absoluto con el pintxo “Paella, dulce paella”.