Luis Olaso y Cristina Laborda. / Ayuntamiento de Irun

Uno de los elementos más significativos del proyecto de reurbanización de la calle Fuenterrabía que está finalizado, es el carácter peatonal que gana la plaza San Miguel.

Tal como se informaba el pasado mes de abril, serán dos los elementos más significativos que protagonicen la nueva imagen del entorno: un grupo escultórico de bronce que evocará la llegada de muchos emigrantes que dieron forma a la ciudad a comienzos del siglo XX, y un mural del que este miércoles han dado más detalles la delegada de Obras y Vía Pública, Cristina Laborda, y el artista Luis Olaso.

Se trata de una de las novedades que incluye el proyecto, que se ha colocado en la fachada ciega del número 9 de la calle Fuenterrabía que da a la plaza San Miguel, tal como había solicitado además la Asociación de Vecinos de San Miguel.

«Más allá de mejorar la calle Hondarribia, un objetivo del proyecto era recuperar la plaza San Miguel. Ahora tenemos un espacio de estancia que sirve para poner en valor el barrio», señalaba Cristina Laborda, quien además recordaba otras actuaciones de arte urbano parecidas para dar más calidad en calles y plazas de la ciudad: «el arte tiene que inundar las calles también y los ciudadanos disfrutan más, no solo con una buena calidad urbana con buenos bancos, iluminación etc. sino también con mejoras del día a día como éstas».

El resultado es un mural artístico que reproducirá un paisaje pintado con la técnica del ‘trampantojo’, esto es, generando una ilusión óptica que simula un espacio mucho más amplio como existe por ejemplo en la calle San Marcial. En este caso el dibujo escogido evoca dos edificios y una escalera que, a primera vista, hace pensar que se abre otra calle desde la propia plaza San Miguel. El estudio Arte y Muralismo ha sido el encargado de realizar esta actuación.

El artista encargado de la ejecución, el director creativo de la firma Luis Olaso apuntaba que el proceso incluyó «ir midiendo, calculando las texturas… para después construir las fachas laterales, y luego la sensación de profundidad con la escalinata del fondo y rematando con la parte de detalle. Como punto a destacar, el mural está hecho sobre una estructura que se montó expresamente para el pintado del mural».

Escultura

La figura, que está aún siendo trabajada por un taller de la ciudad, tiene hecho ya el molde hasta el punto que se distingue perfectamente la forma que adoptará la escultura tal como se informaba recientemente; está previsto que se coloque a principios mes de junio. La recuperación de la plaza San Miguel como espacio de encuentro se refuerza así con un elemento que sirva de recuerdo a las personas emigrantes que a lo largo del siglo XX llegaban a la ciudad, concretamente a la estación de tren situada en este barrio. En busca de nuevas oportunidades, se establecieron en Irun y arrancando por San Miguel dieron forma al barrio y a toda la ciudad. Por eso el grupo escultórico escogido representará a un hombre con una maleta acompañado por la figura de una niña.

Los trabajos para crear la escultura se están llevando a cabo por el taller local Fundición Artística Jaizkibel, la misma firma que realizó la escultura de la cantinera que está en la calle Escuelas, junto al Museo Romano Oiasso.

Cabe señalar que tanto la escultura como el mural no estaban incluidos en el proyecto pero fruto del transcurso de la obras se ha considerado más apropiado -sobre todo por especificaciones técnicas, incorporar estas mejoras en lugar de una fuente y un jardín vertical.