Lourdes Larraza, delegada de Policía Local. / Ayuntamiento de Irun

El Ayuntamiento de Irun, a través del servicio de Policía Local, hace hincapié en la ordenanza municipal de comportamiento cívico y reguladora del uso, ocupación y limpieza de la vía pública, donde se prohíbe expresamente el uso de petardos, bengalas y similares en la vía pública o que afecte indirectamente a ella, salvo autorización expresa. Es más, la infracción puede alcanzar hasta los 720 euros de multa.

Y aunque se tenga la autorización respectiva para poder manipular dichos artefactos, desde Policía Local se exige que quienes los manipulen sean personas que dispongan de ese permiso, que estará condicionado a unas cláusulas de seguridad de manipulación, perímetro de seguridad, lugar idóneo y adecuado, tipo de material y otras que se estimen en su momento.

En los últimos años algunos ciudadanos han decidido utilizar de forma irresponsable, desmesurada y peligrosa estos artefactos pirotécnicos en días muy concretos del año, donde la celebración del Año Nuevo es el más importante. Por ello, el jefe de la policía, Tomás Blanco, hace un llamamiento: «queremos que esos ciudadanos que usen habitualmente petardos o variantes, se abstengan de utilizarlos y busquen otros medios menos peligrosos para celebrar ese comienzo de año, sin poner en peligro los bienes o la integridad física de las personas».

Además, desde el servicio municipal, se recuerda que está prohibida la venta y adquisición de petardos a menores de 12 años en toda España. En cuanto a los jóvenes de entre 12 y 16 años, existe una categoría (C1) que incluye productos luminosos, bombetas y bengalas de mano, y para los de entre 16 y 18 años, se permite la venta de petardos de baja intensidad (C2). Para el resto es necesario ser mayor de edad.

Y por último, desde el Ayuntamiento de Irun se quiere concienciar de esta situación a los irundarras. Asimismo, se informa de que habrá un dispositivo especial dirigido a la vigilancia de lanzamientos que pueda haber estos días festivos.