David Soto (i) y Miren Echeveste. / Podemos Irun

Podemos Irun ha querido repasar este jueves la situación que atraviesa el pequeño comercio de la ciudad. «En los últimos 6 años un total de 305 establecimientos comerciales han echado el candado en Irun, lo que supone una caída del 29,24%», comienzan diciendo desde Podemos Irun en la nota que este mediodía han enviado a los medios de comunicación. «La caída en los datos de densidad comercial (-4,97%) es otro indicador del declive que está sufriendo nuestra ciudad. Solo hace falta darse una vuelta por las calles de la ciudad para ver cómo abundan los carteles de liquidación, cierre, alquiler y venta en los escaparates de los locales comerciales».

«En nuestra opinión hay varios puntos a corregir en el desarrollo de las políticas de impulso del pequeño comercio. En primer lugar, no todo pueden ser ayudas directas a la actividad comercial, o mejor dicho, no solo puede existir esta línea de actuación. Las subvenciones de K-Biziak, tanto para las ayudas al alquiler, como las referidas a las reformas de locales, o incluso la beca e-joven, no terminan de cuajar. De hecho, ni si quiera se ejecutan en su totalidad las partidas referidas a estas líneas de ayudas. Deberían promocionarse y difundirse, agilizarse los requisitos burocráticos para su solicitud, no haber tardado tanto en su extensión al resto de la ciudad (y no solo a determinadas calles como hasta hace poco). Debería considerarse la rebaja de impuestos y tasas en ocupación de vía pública, puesta de mercancías en la acera, etc. Sistemas locales de microcréditos o micromecenazgos para financiar proyectos asociativos, cooperativas y emprendimiento social (METTA Bidasoa)».

La formación morada señala además que hay un exceso de operadores en relación con la promoción del pequeño comercio. «Es una maraña burocrática que solo busca ponerse medallas permanentemente. La agencia de desarrollo debe recuperar la atención al sector comercial. La mesa de comercio debería estar integrada y asistida técnicamente por los profesionales de la Agencia de desarrollo. ¿Para qué sirve la oficina de promoción económica teniendo a nuestra disposición una agencia de desarrollo?, que, por cierto, recientemente ha hecho un plan estratégico de la comarca y debería contar con actuaciones de impulso en lo que supone el mayor foco de actividad de la comarca (23% de la afiliación a la seguridad social relacionada con el sector del comercio). Por otro lado, contamos con Irun Ekintzan, donde está enmarcada la mesa actual del comercio. Un sinsentido, un sobreesfuerzo y falta de claridad».

«En tercer lugar», indican desde Podemos Irun, «es fundamental impulsar una reflexión estratégica sobre este sector en aras a trabajar en la búsqueda de nuevos espacios de competitividad: reforma de los mercados (Uranzu y municipal) cada vez más urgente, creación de nuevos mercadillos al aire libre (Txingudiko Zerbitzuak monta varios a lo largo del año y funcionan bien), considerar permitir la venta ambulante con la debida regulación (en estos momentos prohibida en Irun), y dar un impulso ya a la nueva zona comercial de Behobia».

«En cuarto lugar, el modelo de ciudad y el atractivo de la misma es muy relevante para atraer a potenciales clientes al pequeño comercio. La política de turismo del Ayuntamiento de Irun es un fracaso, pongamos como ejemplo algunos de sus proyectos fracasados: “Los paquetes turísticos-Saborea Irun”, el recorrido “Sens Irun”, la “APP conoce Irun”, etc. Estamos ante un fracaso de modelo de ciudad que redunda en el interés de los clientes por el comercio local. Un ejemplo es la política de turismo, pero también está la política de movilidad y su relación con la falta de acceso al aparcamiento. Ahora han sacado los bonos de acceso a los parkings subterráneos por un tiempo limitado por compra. Lo que debería hacerse es que en los espacios regulados por la zona azul, las primeras dos horas fueran gratuitas y pasado ese momento, o rotas el coche o se te sanciona. Pero que no se te cobre por aparcar en zona azul desde el minuto 16. Si el sistema de la OTA estuviese dirigido a rotar, en el caso de las zonas azules, y no para recaudar, la franja inicial de ocupación del estacionamiento no tendría porque cobrarse. Exactamente igual con los párquines subterráneos».

«No se trata de sacar líneas de actuación pretendiendo parchear temporalmente un problema que en realidad es de modelo de ciudad, del proyecto que queremos para Irun. El gobierno municipal en este asunto está totalmente resignado. Los riegos y las problemáticas que tiene el pequeño comercio son muchas y duras, pero dependiendo del Irun que hagamos facilitaremos más o menos la vida a estos emprendedores».