Leire Zubitur, José Antonio Santano y Txomin Sagarzazu. / Servicios de Txingudi

Recién finalizadas las obras de rehabilitación del depósito de Iparragirre Bajo, las nuevas instalaciones se han puesto en marcha después de que José Antonio Santano y Txomin Sagarzazu, presidente y vicepresidente de la mancomunidad respectivamente, activaran el llenado del depósito que abastacerá las zonas de Anzaran, San Miguel, El Pinar y Estación y en un futuro zonas como Vía Irun o el polígono de San Miguel-Anaka.

El depósito de Iparragirre Bajo fue construido a principios de los años 70 y presentaba múltiples deficiencias en su estructura; juntas erosionadas, fugas de agua, paredes exteriores con fisuras y una cubierta en mal estado. José Antonio Santano explicaba que “en 2016 se realizó un exhaustivo estudio geotécnico y estructural, después del cual se concluyó que era necesario reconstruir el depósito entero”.

Las obras han tenido una duración de 14 meses. En una primera fase se realizó la demolición completa de la estructura existente y se realizaron mejoras en el terreno. Posteriormente se construyó el nuevo depósito de hormigón armado sobre la planta del actual, aprovechando la excavación existente, que tiene una capacidad de 5.100 metros cúbicos.

Leire Zubitur, gerente de Servicios de Txingudi, explicaba que el nuevo depósito cuenta con una nueva valvulería, elementos de control y seguridad e incluso una microturbina a la entrada del depósito para poder generar energía renovable, regulando la presión del caudal entrante en el depósito. En palabras de Zubitur, “desde Servicios de Txingudi queremos contribuir al bienestar ambiental de la comarca y apostamos por la producción de energía renovable en la mayoría de nuestras instalaciones para aportar nuestro grano de arena en la lucha contra el cambio climático en general, y contra sus consecuencias en la distribución y disminución de los recursos hídricos, en particular”.

El edificio del nuevo depósito será visible desde el enlace de acceso de Irun y por ello se ha querido dotar al depósito de una arquitectura atractiva. José Antonio Santano explicaba que la obra, ejecutada por la empresa Urbycolan, ha tenido un coste de 1.345.000 y que gracias a esta nueva instalación con 5.100 metros cúbicos de capacidad, “de aquí en adelante se podrán abastecer con garantías las zonas de Anzaran, San Miguel, El Pinar y Estación y los nuevos desarrollos previstos en el área de distribución como Vía Irun, el polígono de San Miguel-Anaka e incluso el futuro área de actividad de Zubieta”.

Txomin Sagarzazu añadía que “además se incorporarán las zonas de Gibeleta y Mendelu de Hondarribia, que actualmente se abastecían bajo el criterio del término municipal».

En los próximos años, se prevé rehabilitar los depósitos restantes para seguir mejorando el servicio y la calidad del agua. A día de hoy, Txingudi cuenta con el depósito de la ETAP, que tiene una capacidad de 14.000 metros cúbicos, y con otros cinco depósitos que abastecen distintas zonas de la comarca. Entre todos ellos contienen 50 millones de litros de agua, es decir, el equivalente al consumo de agua potable de dos días en Irun y Hondarribia.