«Es increíble cómo ha crecido el festival en muy poco tiempo»

Carlos Malles, promotor del Hondarribia Blues Festival

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Carlos Malles, promotor del Hondarribia Blues Festival, ha sido galardonado recientemente por la European Blues Union como reconocimiento a su labor en la difusión de este género musical a través de la organización de esta cita veraniega marcada en rojo desde hace unos años en el calendario. Charlamos con él de lo que supone este reconocimiento y de un festival que con el paso de los años se ha convertido en todo un referente cultural en la comarca del Bidasoa y fuera de ella.

– ¿Qué siente uno cuando sube a recoger un reconocimiento como éste?

Pues, la verdad, una emoción enorme muy difícil de explicar. Te pasan por la cabeza mil sensaciones y recuerdos. Al margen de los nervios de tener que salir a hablar delante de tanta gente y encima en una lengua que no es la tuya, el sentir ese cariño y tener ese reconocimiento fuera de tu casa es algo que no tiene precio. Te dibuja una sonrisa en la cara que te hace olvidar prácticamente todos los problemas por los que hay que pasar para poder seguir adelante con tu trabajo.

– Echemos la vista atrás. ¿Cómo le viene a Carlos Malles la idea de poner en marcha un festival relacionado con el blues en Hondarribia y cómo consigue que el proyecto llegue a buen puerto?

Como aficionado al blues me tenía que mover muy lejos de aquí para poder encontrar festivales de este estilo musical. En Gipuzkoa el jazz está más arraigado gracias a la buena labor del Jazzaldia y de vez en cuando hemos podido disfrutar de algunos conciertos de blues en su programación pero, al margen de eso, no había nada especializado en este género. Pensé que una música tan bonita para el directo como es el blues en una ciudad como Hondarribia era una fórmula de éxito prácticamente asegurada así que me puse manos a la obra y en 2005 me planté en el ayuntamiento ante Xabier Guezala y Marilis Goñi y les presenté el proyecto. Les había grabado a cada uno un cd y les dije, “esto es blues”. Al final apostaron por el proyecto y hasta hoy.

– Me da la sensación de que es un género que en la comarca hemos ido descubriendo poco a poco durante todos estos años…

Sí, sin duda. El blues es uno de los grandes desconocidos pero gracias al festival han desfilado por Hondarribia muchas de las grandes bandas mundiales de blues y el público ha podido ir conociendo este género musical que, a la postre, es el origen de otros más famosos como el rock and roll, el hip hop, etc. Un claro ejemplo es que en las primeras ediciones no teníamos bandas de blues euskaldunes a las que poder programar y hoy por hoy tenemos, por suerte, problemas para elegir cuál programamos.

– El Hondarribia Blues Festival ha crecido exponencialmente a medida que se iba asentando. Supongo que esto, fuera de la comarca, abre también puertas a nivel nacional e internacional…

Sí. Es que es increíble cómo ha crecido el festival en muy poco tiempo y el reconocimiento que hemos obtenido fuera de aquí es enorme. A nivel internacional, en tan solo trece años hemos obtenido las dos máximas distinciones que se pueden tener: el KBA Award que nos dio la Blues Foundation, en Memphis, en 2015, a mejor organización internacional; y el premio de la European Blues Union (BBS Award) este mes de abril en Azores.

Con estos premios, al margen de dar a conocer la ciudad de Hondarribia fuera de aquí, lo ideal habría sido utilizarlos como aval para conseguir un mayor apoyo por parte de instituciones y empresas privadas para asentar, de una forma definitiva, el festival. Pero aquí apenas ni se ha nombrado. De hecho, el ayuntamiento sabía desde noviembre que nos iban a otorgar este premio y, a día de hoy, todavía no hemos escuchado ni siquiera una felicitación. Ya se sabe que nadie es profeta en su tierra. Y mucho menos aquí.

– ¿Cuáles cree que han sido las claves del éxito?

Sin duda, la ilusión y pasión con las que se han hecho las cosas. Al final eso se transmite a la gente y se refleja en el resultado. Todos los artistas se van maravillados con la ciudad, con el trato recibido por parte de la organización y por parte de los hondarribiarras. Los primeros años teníamos que convencerles para que viniesen a un festival del que nunca habían oído hablar y ahora son ellos los que te llaman. Están todos deseando venir año tras año.

Con el paso de los años han ido introduciendo novedades, como los conciertos pedagógicos o las comidas populares, lo que indica que buscan algo que vaya más allá de un festival de música. ¿Qué tal han funcionado estas iniciativas estos años?

Desde la organización siempre hemos tenido claro de que esto era algo más que un festival de música. Tiene que ser una fiesta del blues para que la disfrute todo el mundo. Por eso, todas las actividades son gratuitas e intentamos acercarlas al mayor número de público posible con otro tipo de actividades como las comidas, conciertos para niños, charlas, meets and greets, etc. De hecho, tenemos un modelo de festival que nos lo están copiando en otros muchos lugares de la península porque es todo un éxito. Y si te fijas, sin entrar a nombrarlos, muchos festivales de nuestro alrededor cada vez tienen más escenarios gratuitos, conciertos pedagógicos, paellas populares, etc.

Ahora el secreto está en no estancarse. Llevamos años intentando evolucionar pero, año a año, nos encontramos problemas que nos impiden dar ese paso. Y eso, al final, es un riesgo.

– La de este año sería la decimocuarta edición. ¿En qué momento nos encontramos?

Efectivamente, sería la decimocuarta edición pero, por desgracia y aunque parezca increíble, a día de hoy no podemos decir nada. Hay que tener en cuenta que se trata de un evento que mueve a más de 100.000 personas, que deja un impacto económico de alrededor de 3 millones de euros y con más de 700.0000 euros de impacto mediático. No lo vamos a dejar morir así como así. Lo único que te puedo decir es que seguimos trabajando a muerte para no perder el festival y no tirar por la borda el resultado de tantos años de trabajo y esfuerzo. En breve esperamos poder dar toda la información con los nombres de las bandas, fechas, lugar, etc.