La placa, ubicada en la plaza de Urdanibia. / Ayuntamiento de Irun

Este viernes se colocaba en la plaza de Urdanibia una placa conmemorativa que recoge la historia de los Chapelaundis, la sociedad que a comienzos de siglo XX imaginó Pío Baroja en sus colaboraciones en el semanario “El Bidasoa”.

Esta placa se une a las instaladas en otros puntos de Irun como en el Antiguo Hospital o en el puente Avenida, con el objetivo de conservar la memoria local. «Son esas pequeñas historias que no salen en los libros, pero que dan identidad y carisma a los lugares a los que pertenecen. Irun está lleno de esos pequeños cuentos, leyendas y protagonistas que queremos que tengan su parte de protagonismo», destacaba el alcalde, José Antonio Santano.

La placa se ha colocado cerca del número 7 de la plaza Urdanibia, punto en el que tuvo su sede. Hay que retroceder hasta 1917 cuando Baroja por primera vez habló de una “sociedad secreta que se titularía Chapelaundis del Bidasoa y que contribuiría a formar una hermandad báquica con todos los pueblos de la orilla de este famoso río. Los chapelaundis se distinguirían del resto de los mortales por su boina grande de estilo antiguo”.

En 1928, un grupo de irundarras inspirados por Baroja, fundaron una sociedad bajo la denominación “Chapelaundis del Bidasoa” que desapareció años después. Más recientemente otro grupo de irundarras ha recuperado esta asociación cultural.