«Me encargo de gestionar el archivo de partituras que tiene la banda, que es superior a 3000 obras»

Garikoitz González Munduate, director de la Banda de Música "Ciudad de Irun" y archivero de la agrupación

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Director titular de la Banda de Música «Ciudad de Irun» desde 2016, Garikoitz González es también el encargado, desde un año antes de ese nombramiento, del archivo de la agrupación, con más de 3000 obras sobra las que trabajar en labores de investigación, catalogación y recuperación.

¿Cómo están viviendo en la Banda de Música «Ciudad de Irun» estos meses de pandemia?

En marzo, cuando surgió toda esta pandemia, veníamos de ofrecer cinco conciertos en el Centro Cultural Amaia, que recibieron una gran acogida por parte del público, colgándose en varios de ellos el cartel de entradas agotadas: el tributo a Joaquín Sabina, el concierto dedicado a Disney con Gisela o el que hicimos con Golden Apple Quartet. ¡Quién hubiera imaginado entonces la que se nos venía encima! A pesar de que la música fue una de las principales vías de entretenimiento durante el confinamiento, no hay duda de que la cultura ha sido una de las grandes perjudicadas en todo este tiempo. Nosotros, al menos, hemos podido mantener en cierta manera nuestra actividad, pero pienso en aquellos coros y conjuntos que no han podido volver a juntarse desde marzo y en el futuro que les espera.

– Durante los primeros meses tiraron de ingenio y decidieron grabar algunos conciertos para poder disfrutarlos online. Supongo que la gente agradece este tipo de iniciativas…

Desde finales de abril, aprovechando como pretexto los conciertos que solemos ofrecer en los diferentes barrios de Irun, fuimos realizando diversos vídeos que pudieron verse a través del canal YouTube del Ayuntamiento de Irun. Es de agradecer la disposición y el trabajo que realizaron los componentes de la banda para la preparación de estas grabaciones. Posteriormente, realizamos también vídeos para el día de San Pedro, el concierto de las Polkas o la Euskal Jira. Pero entre todas estas actuaciones, destacaría la última diana que interpretamos el 29 de junio en la plaza de San Juan, tras la cual interpretamos el Himno de San Marcial, la única vez que se escuchó en este año 2020. Fue un momento muy emotivo para todos los que pudimos estar allí presentes.

– Han podido volver en septiembre a los ensayos en la Capilla de La Milagrosa, pero están de nuevo parados. Habrá «mono» de música entre sus compañeros…

El 7 de septiembre, víspera de la festividad de la Virgen del Juncal, la banda pudo dar el primer concierto con publico después de muchos meses. Posteriormente, ofrecimos dos conciertos más en el Amaia KZ, en los meses de septiembre y octubre. Pero desde el último Decreto de 6 de noviembre del Gobierno Vasco, hemos tenido que volver a interrumpir nuestra actividad, ya que tan solo las agrupaciones profesionales pueden seguir ensayando y actuando. La situación resulta bastante desconcertante, pero hay que amoldarse a los acontecimientos. Confiemos en que más pronto que tarde podamos volver a juntarnos.

– Será especialmente difícil para los más veteranos esta situación. Algunos llevan casi un año sin poder tocar…

Es uno de los colectivos más perjudicados por la actual coyuntura, quizás al que más le esté afectando. Tenemos varios componentes que superan los 80 años y que llevan gran parte de su vida vinculados a la banda. Las recomendaciones de las autoridades aconsejaban que no participaran en las actividades presenciales, por lo que llevan bastante tiempo sin poder asistir a los ensayos. Conversando con ellos algunos me han trasmitido que siguen estudiando en casa y esperando con ilusión el momento de poder reincorporarse a la actividad de la banda.

Garikoitz González, en la Sala Luis de Uranzu del CBA. / Martín Tellechea

A usted, como director, le tocará también ejercer de psicólogo y animar al grupo…

Como dices, es una labor que me toca realizar en colaboración con la junta directiva. Es un aspecto que he ido descubriendo en estos años que llevo como director titular de la banda. ¡Qué interesante sería si existiera una asignatura de psicología también en los conservatorios! No hay que olvidar que, en muchas ocasiones, en este tipo de agrupaciones es importante cuidar el aspecto psicológico unido a la labor musical. A lo largo del año, pasamos muchas horas juntos y al final, todos pasamos por momentos mejores y peores en la vida y, como suelo decir, la banda suena en las alegrías, pero también está en las tristezas.

– Usted se encarga también de las labores de archivero de la agrupación…

Efectivamente, es un puesto en el que empecé en 2015, un año antes de ser elegido director. Se trata de un trabajo que en muchas ocasiones es desconocido, pero fundamental para cualquier banda u orquesta. Me encargo de gestionar el archivo de partituras que tiene la banda, que es superior a 3000 obras, preparar los materiales para los conciertos, investigar y recuperar antiguas partituras manuscritas, copiar las particellas que puedan faltar, etc. Un cometido que lleva muchas horas, pero que resulta de gran interés. Guardamos partituras que se tocaban hace más de cien años, que debemos conservar con mimo para que dentro de un siglo puedan seguir interpretándose.

– No sé si han podido cerrar algo en el calendario de cara al año próximo y si lo podemos adelantar o es todavía prematuro por la pandemia…

El futuro es un tanto incierto, porque todo dependerá de la situación sanitaría general que tengamos en los próximos meses y las pautas que se marquen a tal efecto. Sin ir más lejos, en la primera actuación del año, que suele ser la Cabalgata de Reyes el 5 de enero. Nuevas ideas y proyectos nunca faltan sobre la mesa, pero la coyuntura actual será la que determine nuestro futuro más cercano. Deseemos que en el próximo 2021 podamos realizar todo lo que ha quedado pendiente este año y que, sobre todo, podamos superar esta pandemia, que seguro ocupará numerosas páginas en los libros de historia y que tanto ha hecho cambiar nuestro día a día.