Juanjo Aizpiolea habla con Cristina Laborda y Paco Martínez en presencia de Emilio San Juan. / Ayuntamiento de Irun

Responsables de Policía Local y Protección Civil acudieron el pasado miércoles, 10 de abril, a Behobia, para informar en una sesión abierta a vecinos y comerciantes del barrio del nuevo protocolo de actuación elaborado para casos de desbordamiento del río Bidasoa.

La delegada Cristina Laborda explica que «este nuevo protocolo tiene en cuenta un trabajo previo muy importante por parte de Policía Local y Protección Civil, además de una experiencia en situaciones anteriores que, sobre todo vecinos de Behobia, guardan en la memoria. Sabemos que es difícil acertar lo que va a pasar cuando crece el río, pero queremos estar lo más preparados posible para paliar los posibles consecuencias derivadas de un desbordamiento».

Para dar a conocer las medidas del nuevo protocolo, agentes municipales dieron cuenta a los vecinos de un exhaustivo análisis de los puntos más delicados de la ribera del Bidasoa a su paso por Behobia, en base a su localización con respecto al nivel del mar. Explicaron asimismo los canales que utilizan para prever todo lo posible las crecidas del Bidasoa y recordaron las acciones que hasta ahora vienen desplegando Policía Local y Protección Civil para afrontar casos de desbordamiento, como por ejemplo las compuertas antiinundaciones que se vienen colocando desde 2012.

Trabajar en equipo

El nuevo protocolo sigue la línea de medidas hasta ahora puestas en marcha, pero reforzando la comunicación a vecinos y comerciantes así como la señalización en todo el barrio. Entre las cuestiones que señalaron en la sesión, por ejemplo, Policía Local indicó que a partir de ahora en cada alerta naranja o roja, se enviará un SMS informando de la situación a las personas que pudieran verse afectadas, y que tiene identificadas, como explicaron en la reunión.

«Queremos trabajar en equipo y eso pasa por actuar conjuntamente y de forma coordinada todas las partes implicadas, desde Policía Local y Protección Civil que están para ayudar y atender las necesidades que puedan existir, así como para garantizar la seguridad en todo lo posible; y el barrio de Behobia, principal afectado en un desbordamiento del río. Buscamos dar información precisa en los momentos delicados para protegernos mejor entre todos de la crecida del río», añadía Cristina Laborda.

Uno de los principales cambios que podrán ser visibles cuando el río registre niveles altos de crecida, y la amenaza de desbordamiento sea real, será la señalización en el barrio. Hasta la fecha se colocaban unos paneles blancos informando del riesgo de un desbordamiento; a partir de ahora se colocarán en los portales afectados carteles naranjas o rojos, en función de la alerta decretada en ese momento. Además de informar de la situación de riesgo, se indicará las precauciones a tomar, desde la retirada de vehículos de garajes así como no aparcar en los puntos delicados, sobre todo la calle María Juncal Labandibar.

En los casos de alerta roja, mismo procedimiento de aviso a las personas afectadas si bien se suma la retirada de vehículos que estén aparcados en las zonas más inundables (sin que ello conlleve sanción alguna) y traslado a puntos más seguros, presencia constante de agentes municipales, la suspensión de la OTA, habilitación de plazas de aparcamiento alternativo en el barrio y posibilidad de cortar el tráfico de acceso al barrio de Behobia; todo ello en paralelo a medidas que se venían desplegando hasta ahora como la colocación de las compuertas. Está previsto que también se coloquen carteles naranjas o rojos, en función de la alerta, en puntos concretos del barrio sobre todo las entradas de Behobia.

«Como todo fenómeno natural, la crecida de un río hay que seguirlo minuto a minuto. Anticiparse por completo a su evolución con el paso de las horas es complicado, pero cuanta mayor sea la coordinación entre la Policía Local, Protección Civil y el barrio y las medidas preventivas desplegadas, estaremos en mejores condiciones para hacer frente juntos a los efectos de un desbordamiento», concluía la delegada Cristina Laborda.