El alcalde de Irun, José Antonio Santano. / Ayuntamiento de Irun

El alcalde, José Antonio Santano, y el primer teniente de alcalde y delegado de Hacienda, Miguel Ángel Páez, han dado a conocer la liquidación correspondiente al año 2017. Esta liquidación aprobada por resolución de alcaldía ha sido presentada está misma semana a la junta de portavoces y se dará cuenta de ella en el pleno ordinario del mes de abril, tal como dicta la normativa foral. El dato global que arrojan las cuentas de 2017 indican que el remanente positivo disponible de la liquidación asciende a 6.030.000 euros.

El Ayuntamiento de Irun, como indica el informe del interventor, ha cumplido ampliamente su grado de realización de obligaciones reconocidas, esto es, el pago por los servicios prestados, y ha realizado todos los pagos sin tener que recurrir a operaciones de créditos en entidades financieras, de hecho desde 2008, no se ha solicitado ningún préstamo para equilibrar sus presupuestos iniciales. Poder seguir cerrando los ejercicios con balances positivos sigue permitiendo mantener inversiones y servicios sin recurrir a los créditos bancarios.

Santano ha explicado que «la prudencia vuelve a ser una de las claves de los buenos datos económicos del ayuntamiento, y la mayor parte del superávit obtenido se obtienen gracias a un optimo comportamiento de los ingresos que se han cumplido al 100% durante el ejercicio que ahora se cierra».

Cabe recordar que el presupuestos de 2017 ascendía en su aprobación a 72 millones de euros y que fue objeto de diversas modificaciones de créditos que sumaron 22 millones más. Una gran parte de ese total, en torno a los 26 millones de euros, fueron dedicados a las inversiones.

El alcalde recordaba que con las formas de gestión y las largas tramitaciones de los contratos «nos encontramos con presupuestos que no se cierran y se abren en un solo ejercicio, si no presupuestos vivos que se van modificando a lo largo del ejercicio en función de la situación económica y de las posibilidades, siempre dentro de la pruidencia».

Evolución más que positiva de la deuda

El alcalde ha querido detenerse en los datos de la deuda viva del Ayuntamiento de Irun, que ha dicho que «son un ejemplo del buen comportamiento de la economía municipal de estos últimos años». Santano ha explicado que el ayuntamiento tiene actualmente una deuda viva de 19.754,62 euros, menos de la mitad de lo que se tenía en tiempo previos a la crisis (31.082,29 euros en 2007) y casi un 62% menor que en los peores momentos, en el año 2009, donde la deuda superó los 51.000 euros.

El ayuntamiento tiene una deuda cercana al 28 % de los ingresos corrientes, y podría acabar este año en el 25%, una tercera parte menos del 75% que podría alcanzar según la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Unas cuentas saneadas

El delegado de Hacienda por su parte incidía en la solvencia municipal que demuestran estas cuentas. Miguel Ángel Páez explicaba que «la liquidación de 2017 muestra que el Ayuntamiento de Irun ha conseguido compatibilizar medidas de austeridad y eficacia que han permitieron alcanzar cifras de ahorro considerables, y a su vez mantener el ritmo de inversiones evitando el freno de la actividad económica con una apuesta importante por la vivienda de alquiler».

El primer teniente de alcalde informaba de que se trabaja en la idea de poder presentar en el pleno ordinario del mes de abril una modificación de créditos, en principio por valor de 1.200.000 euros, como ya se anunció, para hacer frente a los pagos pendientes a los trabajadores municipales en los ajustes de valoración de puestos de trabajo. Para el resto, desde el gobierno municipal se anuncia un proceso conjunto con los grupos políticos para presentar una modificación de créditos consensuada. El gobierno ha avanzado que se buscarán mejoras relacionadas con los barrios o con acciones de impulso social y económico.

Otro de los anuncios de esta mañana ha sido la intención del gobierno municipal de no incrementar este año las tasas e impuestos municipales.