Enparan y Arroyo. / Abotsanitz

Abotsanitz ha realizado este viernes la valoración de la inadmisión por parte del Tribunal Supremo del recurso de casación del Ayuntamiento de Hondarribia a la anulación del Plan General de Ordenación Urbana. La formación ha señalado que «es hora de exigir responsabilidades, económicas y políticas. Avisamos en 2017. Le dijimos al alcalde que seguir adelante era seguir adelante con todo, y que cuando hubiera consecuencias, le pediríamos ineludiblemente responsabilidades».

Abotsanitz recuerda que pidió entonces al gobierno municipal «que no siguiera adelante con la decisión del Tribunal Superior y le hemos pedido que no siga adelante con cada recurso. No solo nosotros, todos los grupos de la oposición. Pero el alcalde no solo ha menospreciado la petición de la oposición. Txomin ha menospreciado las resoluciones judiciales y la jurisprudencia en la que se basaban. Por ejemplo, cuando decía que la sentencia era desproporcionada, o cuando decía que no afectaba al planeamiento urbanístico, o cuando decía que la sentencia les daba la razón».

La formación considera que el gobierno municipal no ha dicho la verdad «a las y los hondarribiarras, les ha dicho que la vía del recurso tenía posibilidades, les ha dicho que el plan general estaba vigente, ha seguido desarrollando el plan, y eso deja decenas de familias afectadas. El alcalde Txomin Sagarzazu y el PNV son los únicos responsables de lo que ha ocurrido y es la hora de exigir responsabilidades económicas y políticas». Abotsanitz señala que esta situación trae consigo «responsabilidades económicas, porque la anulación del Plan General provocará daños patrimoniales que deberían ser asumidos por el alcalde Txomin Sagarzazu y su partido. Y las responsabilidades políticas… No somos nosotros los que tenemos que tomar la decisión. Pero por todo lo expuesto anteriormente, si fuéramos nosotros, dimitiríamos, sin ninguna duda».

Hora de mirar hacia delante

En cualquier caso, desde Abotsanitz creen que ha llegado el momento de mirar hacia delante, «porque la ciudad tiene una norma urbanística, las normas subsidiarias de 1996, y tenemos que aprovechar esas normas. Entre otras cosas, porque permiten construir las viviendas públicas de Damarri y Presa, y diseñar el espacio de actividad económica de Zubieta. Además, estas normas permiten el urbanismo táctico, por ejemplo, para mejorar los barrios más necesitados, como Mendelu o Kosta».

Por otro lado, «porque hay que desarrollar un nuevo Plan General. Y porque en el proceso del plan general tendremos tiempo para diseñar con calma la Hondarribia del futuro. Una ciudad que fomente la participación real; que tenga en cuenta la opinión de los barrios y de la ciudadanía; que garantice que los hondarribiarras puedan vivir y trabajar en su ciudad; que apueste por la cohesión social; que asiente las bases de un pueblo más sostenible… Pero también en esto debemos mostrar preocupación por la actitud el gobierno municipal».

Recuerdan desde Abotsanitz que «en julio de 2020 se decidió iniciar el proceso del nuevo plan general con los votos de todos los partidos. Es muy grave que el alcalde haya dicho esta semana que se está desarrollando el plan, cuando no ha habido ni una sola reunión entre los partidos para acordar las bases del documento. Es más, haciendo caso omiso de lo que dicen las sentencias anulatorias, también dice que el PGOU se basa en la base y en el trabajo desarrollado anteriormente, y que se aplicarán las decisiones que se han tomado desde junio de 2017. Es decir, por un lado, están desarrollando el plan general sin consultar con nadie. Y por otro lado, están haciendo lo contrario de lo que dice la ley y de lo que han ratificado los tribunales, porque el Tribunal Superior, teniendo en cuenta la jurisprudencia del Supremo, dictaminó que la anulación afecta a la integridad del plan general. Están haciendo lo mismo que hicieron en 2017».