La iniciativa se lanzó en marzo y se cerró el sábado. / Hiruzta Bodega

El pasado sábado tuvo lugar un taller solidario en Hiruzta Bodega para apoyar a Matiazaleak. “Matiazaleak somos todas aquellas personas o entidades que nos identificamos y colaboramos con el propósito de Matia Fundazioa: acompañar a las personas en su proceso de envejecimiento para mejorar su bienestar, generando conocimiento y servicios personalizados que promuevan su autonomía y dignidad”, explicó Ainhoa Arrillaga, dinamizadora de Matiazaleak.

Con la sala de eventos de la bodega llena, su directora de Marketing, Ana Lluch, agradecía la asistencia a todas las personas que se animaron a acercarse a la bodega y comentaba que Hiruzta es una bodega comprometida con su entorno en el sentido más amplio. “El arraigo a lo local y el respeto a la historia y patrimonio cultural están en la esencia de esta bodega. Estos y otros valores unen desde hace tiempo a Hiruzta Bodega con Matia Fundazioa y en concreto con el proyecto Matiazaleak”.

La bodega se mostró feliz con la acogida de esta actividad. Personas de toda Gipuzkoa acudieron a Hiruzta para disfrutar de esta actividad a la vez que apoyaban a Matia Fundazioa.

Uno de los asistentes comentaba que “colaborar con Matia es mejorar la vida de nuestros mayores, su autonomía y dignidad. Y qué mejor manera que aprendiendo y disfrutando de un buen txakoli”. Fue una mañana en la que también hubo tiempo para aprender. Y es que encontrar un vino ideal para acompañar una comida o una cena entera suele ser muy difícil. El arte del maridaje o combinación de alimentos y bebidas, es apasionante y divertido, pero a veces se vuelve complicado. En este taller los asistentes pudieron conocer las características de Hiruzta Txakoli para combinar con muchos sabores diferentes, sus características organolépticas lo convierten en un vino versátil, capaz de adaptarse a casi todo tipo de sabores, resaltando distintos matices.

De forma práctica comprobaron las virtudes del txakoli a través de un divertido juego sensorial, dónde a través de diferentes alimentos fueron viendo como el vino va cambiando y adaptándose a los distintos matices. Tras este interesante taller los asistentes pudieron seguir disfrutando de la jornada a través de una visita guiada por la bodega, donde pudieron conocer más sobre esta bodega que ha recuperado la tradición txakolinera para el pueblo de Hondarribia situándolo en un lugar privilegiado del mapa internacional del enoturismo.

Esta iniciativa contó con la implicación y colaboración de Hiruzta Bodega y también de María Lluch, una gran comunicadora del mundo del vino, que tras una larga trayectoria hace 3 años fundó Lluch Wine & Gastronomy Marketing, una empresa especialistas en crear experiencias gastronómicas a medida que tienen como objetivo acercar el vino a todos los públicos, creando experiencias en colaboración con otros ámbitos de la cultura, como la fotografía, el diseño, la música…

María Lluch se mostró “muy agradecida por la oportunidad que Hiruzta y Matia Fundazioa me han dado de participar en una actividad tan bonita y llena de sentido” y añadió “soy matiazale y ánimo a la gente que salsee en su web y se animen a serlo ellos también. Hoy ha sido una mañana muy especial, de esas que no se olvidan, recordaré este día con mucho cariño. Ha sido un día mágico; la colaboración de la gente que ha venido, esta bodega ubicada en un entorno único y tan implicada, la gente de Matia, una experiencia increíble…”.

Reto conseguido

En marzo se lanzó esta iniciativa, el punto de partida fue una Hand Made Party, un taller solidario en Kutxa Kultur de Tabakalera, organizado por La niña Bonita y Amarenak. El proyecto se presentó a la convocatoria de ayudas de Kutxa a los proyectos sociales y culturales y Kutxa Fundazioa concedió 1.500 euros al proyecto que supusieron un empujón importante. Y el cierre llegaba este sábado, en Hiruzta, ya que con los donativos recibidos se ha logrado recaudar el dinero necesario para cerrar la iniciativa y poder llevar a cabo el proyecto «Re-Creando cultura: mi ajuar, nuestro legado», destinado a personas mayores en el que se pretende rescatar partes de nuestro patrimonio cultural y memoria histórica a través de recuerdos personales, mediante una serie de acciones y talleres. Con ello se quiere generar un legado a la vez que se trabaja la memoria y se mejora el bienestar y autoestima de las personas mayores que participan.