Calle Javier Esteban Indart. / Ayuntamiento de Irun

El delegado de Movilidad, Borja Olazabal, se ha referido a la calle Javier Esteban Indart y a su definitivo futuro como vial peatonal. La decisión de eliminar el aparcamiento y cerrar al tráfico en esta calle del corazón del barrio San Miguel responde a las medidas para favorecer los espacios peatonales y el distanciamiento que se tomaron en algunas calles irunesas después del confinamiento.

«En este caso concreto-aseguraba el delegado- ha sido un éxito desde el primer momento. La alternativa de tráfico era sencilla y la hostelería ha podido encontrar espacio para ampliar las oportunidades de espacios más seguros y con mayores distancias. Enseguida vimos que era una actuación con vocación de continuidad».

La petición de plantear esta medida había llegado incluso al Ayuntamiento antes del Estado de Alarma y después de ponerla en marcha de forma provisional estos meses, comerciantes, hosteleros y AVV de San Miguel han remitido por escrito al consistorio su deseo de que la medida sea definitiva como «punto de reunión, y un factor de cohesión especial, en fin de hacer y revitalizar el barrio».

Por el momento la única actuación que se ha llevado a cabo es la de limitar el acceso en coche desde Bartolomé de Urdinso y Zubiaurre pero «la idea es llevar a cabo un proyecto sencillo pero resultón para dar a la calle un aspecto bonito e incluirle algunos elementos de mobiliario urbano un tanto singulares, además de dar un acabado especial a la calzada. Pero lo más importante ya está hecho y es que los peatones han ganado el espacio que antes era para los coches.» Concluía el delegado de movilidad.

Hay otras actuaciones que también se testaron en el inicio de la nueva normalidad que parece que han venido para quedarse como el bidegorri de Lextunborro. Borja Olazabal explicaba que «Seguimos estudiando los tráficos y las soluciones que podrán hacer definitivo el espacio ampliado para peatones y ciclistas, pero está claro que hemos conseguido abrir un nuevo recorrido para pasear, con mayor seguridad, y que de momento la reducción del espacio para los coches no ha supuesto ningún problema en los tráficos de la zona».