El tanatorio-velatorio se ubicaría en la calle Gabarrari. / Ayuntamiento de Hondarribia

Abotsanitz ha presentado un recurso de reposición del permiso concedido por el alcalde de Hondarribia el pasado 1 de agosto para la construcción de un tanatorio en los terrenos situados en Gabarrari, 1. En él la formación expone los acuerdos previos del Ayuntamiento de Hondarribia concernientes a esos terrenos.

«En 1989, en relación al plan urbanístico, sobre la zona del Eskabetxe, se dice que el objetivo es hacer posible el desarrollo de la promoción de pequeñas industrias relacionadas con la actividad náutico-pesquera», señalan desde la formación. «Pequeña industria ligada, necesariamente, a la actividad náutico-pesquera.” Desde Abotsanitz recuerdan además que «en 2011, mediante del decreto de alcaldía 732/11, al conceder permiso para un tanatorio, en lo referente a la actividad de éste, dice, en cuanto a su calificación, que es molesta por el olor, la vibración y el ruido».

En el recurso se exponen a continuación los detalles de la situación actual, con referencias al Plan General de Ordenación Urbana aprobado en pleno extraordinario en 2017.

En el documento “C. Normas urbanísticas” de este PGOU, en el apartado “II. Normas Particulares para los Ámbitos Urbanísticos”, en el Libro Primero, punto 4, dentro del barrio Amute-Kosta, se sitúa el espacio de Gabarrari que anteriormente aparecía como “Eskabetxe”. En ese mismo documento “C. Normas Urbanísticas”, en el apartado “I. Normas Generales”, en su artículo 3.1.5, en el punto 2 “Usos de actividad económica”, apartado “Usos Terciarios”, dentro de “Asistenciales”, se describe la actividad de los tanatorios. El recurso de reposición presentado por Abotsanitz está basado en tres aspectos fundamentales, cuyo análisis apuntaría a un incumplimiento de las normas urbanísticas del Ayuntamiento de Hondarribia.

En cuanto a las condiciones generales de uso del espacio de Gabarrari, Abotsanitz recuerda que en el PGOU se recoge que ese espacio estará destinado a «actividades económicas -industriales y terciarias- de carácter náutico-pesquero, autorizables en la zona de servidumbre de la ribera del mar de 1ª, 2ª y 3ª categoría, carentes o con un nivel muy bajo de emisiones contaminantes -gases, polvo, ruido o vibraciones». Los tanatorios, indican desde Abotsanitz, se citan expresamente en el PGOU como actividades prohibidas al pertenecer al apartado de usos “asistenciales”. Además, en cuanto a la movilidad, la formación recuerda que en el PGOU se consideran incompatibles las actividades que signifiquen grandes flujos de peatones o demanda especial de aparcamiento. «Nos asombra que un permiso apoyado en un documento firmado por la señora arquitecta no contemple ningún estudio de movilidad. Como es evidente en otros tanatorios del territorio de Gipuzkoa, el movimiento de personas y de vehículos es considerable y por las características propias de la actividad, aumenta de forma imprevisible en algunas fechas. Por lo tanto, nos parece imprescindible realizar un estudio al respecto para conocer los efectos de la actividad en Gabarrari». Por último, la formación hace mención también a la seguridad, indicando que en el proyecto de obra presentado, en lo que a medidas de seguridad se refiere, deberían contemplarse los documentos “Código Técnico de Edificación-Documento Básico- Seguridad en caso de Incendio” y “Código Técnico de Edificación-Documento Básico-Seguridad de Utilización y Accesibilidad”. «En el proyecto básico objeto de debate no se respetan las medidas de seguridad citadas en esos documentos y, por lo tanto, nos parece inviable el permiso para su ejecución».

Termina Abotsanitz señalando que «vuelve a asombrarnos la señora arquitecta municipal en su informe cuando se refiere a la necesidad del servicio de tanatorio. Los componentes de este grupo municipal -primera fuerza de la oposición- hemos estado y estaremos siempre por el respeto de la justa competencia, pero decir que hay mucha demanda de este servicio en nuestro pueblo está muy lejos de la realidad. En Hondarribia existe ya un tanatorio que ofrece sus servicios durante todo el año y el promedio es de unos 25 servicios anuales, lo cual significa que una sola empresa basta y sobra para atender las necesidades actuales. En resumen, solicitamos encarecidamente al señor alcalde que reconsidere la decisión de construir un tanatorio en la calle Gabarrari, por las infracciones legales y las graves consecuencias que acarrearía a la ciudad de Hondarribia y a sus representantes y técnicos municipales».