La visita ha tenido lugar esta mañana. / Ayuntamiento de Irun

El alcalde en funciones, Miguel Angel Páez, y la delegada de Vivienda, Rebeca González, han visitado esta mañana junto a Idoia Yarza, gerente de Irunvi, las obras de construcción del edificio de 10 apartamentos de VPO de alquiler que Irunvi está promoviendo en la calle Alarde.

Páez destacaba que se trata de «de un edificio singular y acorde con los retos medioambientales y de ahorro energético de los que tanto estamos hablando últimamente. La inversión inicial en las características del edificio va a permitir mayor sostenibilidad y una reducción muy importante en los gastos de los consumos a los futuros vecinos del edificio».

Se trata de una promoción de viviendas PASSIVEHAUS que está llevando a cabo la Sociedad Pública de Vivienda en el ámbito de Alarde cuya obra está siendo ejecutada por la constructora CONSTRUCCIONES SUKIA y dirigida por el equipo de la UTE ARRUABARRENA ARQUITECTURA – ACHE ARQUITECTOS y destaca en ella el levantamiento de la estructura de madera de la planta baja y primera. La elección de este material de madera contralaminada CLT de pino Radiata, se escogió por varios motivos, entre los más importantes:

1. Sus prestaciones: posibilidad de ser prefabricada en taller, con lo que hay mayor precisión, por su rapidez de ejecución, mayor seguridad en obra, muy buen aislamiento térmico y acústico, facilidad de adaptación a los criterios Passivhaus.

2. La calidad del aire interior: por su característica higroscópica, su inercia térmica.

3. La sostenibilidad: con un ahorro de emisiones de 250Tn de CO2, con un 50% menos de peso que una estructura convencional.

La empresa que está ejecutando la estructura es Egoin.

Es la primera construcción en la ciudad que va a cumplir las condiciones del sistema Passivhaus, un modelo de edificación sostenible desarrollado en Alemania en la década de los 90 y que tiene como objetivo una mayor eficiencia energética y poder minimizar los consumos El estándar Passivhaus con el que se ha desarrollado el proyecto de estas viviendas, les permitirá ahorrar en el consumo de calefacción y refrigeración, gastando alrededor del 75% menos que en una vivienda tradicional. El consumo máximo de energía primaria neta de una vivienda de estas características será como mucho 15Kwh/m2 al año.

Las características de las viviendas Passivhaus se resumen en 7 principios básicos:
Diseño bioclimático, en el que se tienen muy presentes factores como la orientación, la compacidad del edificio, la protección solar, etc.

Un buen aislamiento térmico, con mayores espesores que los indicados en normativa.
La ausencia de puentes térmicos, obtenido por la continuidad en los aislamientos en toda la envolvente del edificio.

La hermeticidad de la envolvente, que impide las filtraciones de aire del exterior y por tanto la pérdida energética, y que además elimina las corrientes de aire y la propagación del ruido del exterior al interior.

Ventanas de altas prestaciones, con vidrios triples, con gases bajo emisivos en sus cámaras así como marcos y perfiles aislantes.

Ventilación mecánica con recuperador de calor, que permite ventilar de manera continua el interior sin perder energía térmica, y que además aporta una continua calidad de aire interior.

Protección solar, para evitar el sobrecalentamiento de las viviendas.

La construcción de estas 10 VPO en régimen de alquiler junto con las otras 42 que también se están edificando en el mismo ámbito, está previsto que puedan estar finalizadas para el primer semestre del año 2023.

Una enmienda de EH Bildu incorporada al acuerdo presupuestario para 2020 viabilizó los recursos necesarios para añadir este edificio de 10 viviendas a un proyecto de vivienda pública dentro del ámbito Alarde que culminará con la entrega de las 52 viviendas de VPOs en régimen de alquiler el primer semestre del próximo año.