Los miembros de la coalición, en terrenos de Zaldunborda. / Elkarrekin Podemos-IU

Elkarrekin Podemos-IU se muestra positivo ante la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco sobre Zaldunborda y pide al Ayuntamiento de Hondarribia que cumpla con los compromisos. «El 26 de junio de 2019, el Ayuntamiento de Hondarribia, con mayoría del PNV, aprobó inicialmente el Plan Parcial del ámbito de Zaldunborda. Veinticuatro horas después, el 27 de junio, en el Parlamento Vasco, también bajo el mandato del PNV, se aprobó la Ley de ordenación territorial de espacios de gran superficie, que establecía limitaciones a la construcción de grandes superficies comerciales en la periferia de los núcleos urbanos. Bajo la influencia de esta ley, sería imposible llevar a cabo el proyecto de Zaldunborda», recuerdan desde la coalición.

El breve espacio de tiempo entre estos dos hechos ha sido uno de los principales motivos que han justificado la intervención de la justicia en relación con Zalduborda, «entre otros muchos errores e irregularidades; es más, recordemos que a finales de año el propio Ayuntamiento de Hondarribia tuvo que dejar sin efecto el proyecto del megaoutlet de Zaldunborda porque la empresa adjudicataria no corrigió varios errores dentro del plazo establecido en los pliegos; hacer las cosas deprisa y corriendo nunca da buenos resultados».

«Somos conscientes de que la sentencia del Tribunal Supremo ha paralizado el plan de ordenación urbana, sobre todo, por irregularidades de otra zona, y de que el Ayuntamiento de Hondarribia quiere seguir luchando para continuar con sus intenciones. Ha pasado casi un año desde la aprobación de aquel plan parcial, y a lo largo de todo este tiempo, ha recibido numerosas críticas por parte de Elkarrekin Podemos y de otros partidos, en Ayuntamientos, en la Diputación Foral y en el Gobierno Vasco. Lo más sorprendente es que el PNV aprobó una moción contra el proyecto en Irun, pero no en cualquier otra institución que pudiera paralizar el proyecto: el Ayuntamiento de Hondarribia, la Diputación y el Gobierno Vasco. Los tres están en manos jeltzales y ahí, cómo no, no le cortan las alas al proyecto. Asimismo, hay que recordar, que el PSE tampoco se ha opuesto al proyecto fuera de los Ayuntamientos de Irun y Hondarribia, lo cual también nos parece preocupante».

«Afortunadamente, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha visto toda la trama que subyace en el plan y ha dictado una sentencia de paralización del proyecto. La justicia y el pueblo tienen claro que así no se puede actuar. Lo único que falta es que también aprendan los jauntxos del PNV, ya que en este tipo de casos se ve claramente que son unos pésimos gestores. Antes de finalizar, queremos instar al gobierno municipal de Irun a que cumpla con los compromisos que se adquirieron en la moción que se aprobó en Pleno el año pasado. Da igual que el Ayuntamiento de Hondarribia no dé respuesta, hay que cumplir los compromisos y nuestro grupo está dispuesto a colaborar. Entre todos tenemos que parar ese proyecto, porque el daño que va a hacer al comercio de proximidad superará nuestra comarca y llegará a todo el territorio».