Ya se puede disfrutar de la exposición en el Espacio Palmera Montero. / Ayuntamiento de Irun

Coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores que se conmemora este lunes 1 de octubre, esta mañana ha tenido lugar la apertura de la exposición «Microedadismos, discriminaciones por edad en el lenguaje cotidiano» en el Espacio Palmera Montero. Con esta actividad ha arrancado el programa de iniciativas que organiza el área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Irun en colaboración con asociaciones de personas mayores.

Además de elaborar un programa de actividades especial, el delegado, Sergio Corchón informaba que «vemos necesario llevar a cabo también actividades de sensibilización dirigidas a toda la población, en concreto, este año, sobre la importancia del lenguaje cotidiano en las discriminaciones por edad, también conocido como edadismo». En esa clave se inscribe la exposición que se podrá ver en Palmera Monterto durante toda la semana en horario horario de lunes a viernes de 9:00-21:00 horas y fin de semana de 10:00-14:00 y de 16:00-20:00 horas).

El edadismo, según la Organización Mundial de la salud, es un problema extendido que afecta negativamente a la salud de las personas mayores, al tratarse además de un prejuicio normalizado en la sociedad y contra el que no se actúa para combatirlo a diferencia de lo que ocurre con el sexismo o el racismo. Se ha demostrado que la discriminación por edad tiene un impacto significativo en nuestra participación en la sociedad, en la salud y en la longevidad. Por ejemplo, la evidencia muestra que aquellos que tienen actitudes negativas sobre el envejecimiento tienen una recuperación más lenta de la discapacidad, viven en promedio 7,5 años menos que aquellos que tienen actitudes positivas, y tienen menos probabilidades de integrarse socialmente.

La discriminación por edad también impone barreras al desarrollo de buenas políticas sobre el envejecimiento y la salud, ya que influye en la forma en que se enmarcan los problemas, las preguntas que se formulan y las soluciones que se ofrecen. En este contexto, la edad a menudo se entiende como una justificación suficiente para tratar a las personas de manera desigual y limitar sus oportunidades de contribución significativa.

Se parte del supuesto de que todas las personas mayores son iguales y comparten ciertas características, muchas veces estereotipadas y poco positivas, pero la edad avanzada se caracteriza en cambio por una gran diversidad, diversidad en capacidad (no todas las personas mayores son dependientes, ni están aisladas, etc.) y en las circunstancias personales dado que son los entornos físicos y sociales en los que vivimos la mayor influencia para determinar un envejecimiento saludable.