Ayuntamiento de Irun. / Martín Tellechea

El delegado de Participación Ciudadana, Pedro Alegre, ha confirmado el calendario previsto para el desarrollo de los presupuestos participativos de 2018. Se trata de la cuarta edición de una iniciativa por la que la ciudadanía irunesa volverá a decidir el destino de una parte de las cuentas del año que viene.

«Los presupuestos participativos llegaron para quedarse y volvemos un año más a apostar por una iniciativa que invita a la ciudadanía a dar su opinión sobre el destino de una parte importante del presupuesto municipal. Este año hemos adelantado los plazos para acompasar mejor este proceso con el calendario de los presupuestos generales del ayuntamiento. Además llegarán novedades, algunas atendiendo propuestas ciudadanas que esperamos sirvan para mejorar el proceso y potenciar la participación», explica Pedro Alegre.

Los presupuestos participativos pondrán una vez más a disposición de los iruneses 1,5 millones de euros (1,3 millones de euros para el proceso general y 200.000 para el proceso juvenil), la misma cifra que en los ejercicios anteriores, para que decidan en qué propuestas se va a invertir ese dinero. Habrá una primera fase en la que se celebrarán tres reuniones presenciales y una segunda en la que se votarán las propuestas elegidas a través de la web municipal.

En cuanto a la fase presencial, habrá tres sesiones en las que todas las personas interesadas podrán presentar y debatir sus propuestas. La metodología a emplear sigue a grandes rasgos las líneas de ediciones pasadas, si bien se introducen algunas modificaciones. Se mantiene la dinámica de grupos, aunque en lugar de preseleccionar las 12 propuestas más votadas en cada sesión como el año pasado, el número de ideas que pasarán a la final se reduce a cinco. De esta forma, la fase definitiva contará con 20 propuestas, de las cuales 15 saldrán de las sesiones presenciales y las cinco restantes de la votación que se realizará en paralelo para escoger las ideas que se reciban a través de una página web especial que se presentará próximamente.

Por su parte, los requisitos de las ideas que se pueden aportar se mantienen: poder llevarse a cabo en el plazo de un año (2018), ser competencia del Ayuntamiento de Irun, ser viables técnicamente, entrar dentro del presupuesto establecido y ser de interés general, no privado.

Las sesiones tendrán lugar a lo largo de una semana a mediados de septiembre, todos a partir de las 19:00 horas: la primera será el día 13 en el Espacio Palmera Montero y las otras dos los días 18 y 21 en otros puntos de la ciudad que se confirmarán en pocas fechas.

«Buscamos ubicar las sesiones en zonas distintas para llegar al máximo número posible de barrios», señalaba Pedro Alegre. Está previsto que ese 21 de septiembre (día de la última sesión presencial) se cierre la recogida de propuestas vía web. A las 15 propuestas que saldrán de las sesiones presenciales, se les sumarán por tanto otras cinco de ideas que hayan sido propuestas de forma online.

Con todo, tras la pertinente evaluación de las propuestas salientes, se celebrará una sesión abierta para dar a conocer las 20 propuestas que serán las que entren en la final. Con los contadores a cero; es decir, sin tener en cuenta los votos reunidos por cada propuesta en la primera fase, se abrirá el plazo definitivo para votar en la web municipal y decidir, hasta agotar presupuesto, cuáles son las propuestas que se incluirán en las cuentas del año que viene.

Algunos cambios para potenciar la participación

Si bien se mantienen las tres sesiones de participación directa y la posibilidad online de incluir propuestas como bases fundamentales del proceso con la Irun Txartela como herramienta de votación (a día de hoy 29.173 tarjetas entregadas a la ciudadanía de las 32.042 solicitadas), desde el área de Participación Ciudadana indican que para este año se han introducido novedades importantes fruto de la reflexión entre grupos políticos y entidades sociales que integran el grupo de trabajo para la elaboración del reglamento de participación ciudadana.

«En las dos primeras ediciones optamos el identificativo del DNI y el año pasado apostamos por la Irun Txartela como elemento identificativo para votar atendiendo propuestas y sugerencias. Para 2018 queremos dar nuevos pasos en nuestro objetivo de reforzar el proceso con toda la participación posible de la ciudadanía», destaca Pedro Alegre.

Entre los cambios más importantes, se propone que los asistentes a cada sesión presencial puedan votar, entre las propuestas que hayan salido en la reunión como se hace habitualmente, independientemente de si ya han votado en alguna de las tres jornadas previstas. Esto es, una persona que acuda a las tres sesiones puede votar en las tres.

Asimismo y como novedad importante, en la fase definitiva se controlará el acto del voto electrónico de forma que cada participante solo podrá seleccionar las propuestas cuyo presupuesto no sume más del 1,3 millones (proceso general), o en su caso, 200.000 euros (proceso juvenil). Es una medida que busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la responsabilidad en la elección de proyectos.

Para potenciar el proceso también se plantean otras propuestas adicionales como la difusión de contenidos audiovisuales por diversos canales y especialmente por las redes sociales, la recogida de propuestas y la sensibilización ciudadana del proceso mediante dinamizadores de calle, la distribución de información sobre el proceso juvenil en los centros educativos (institutos) y en los locales de jóvenes y la colocación de una carpa informativa los días 14 y 15 de octubre, coincidiendo con el periodo de votación final por internet (6 al 15 de octubre). Cabe señalar que para todas aquellas personas que lo necesiten se ofrecerá apoyo a la votación en el SAC y en el 010 ante cualquier duda.

Impulso al proceso juvenil

Siguiendo con el proceso de presupuestos juveniles (16-30 años), se destinará la cantidad de 200.000 euros para sus propuestas como en ediciones anteriores. Este año el envío de propuestas será a través de la web de presupuestos participativos, si bien se completará la dinamización de encuentros puntuales con jóvenes en espacios comunes donde se pueden encontrar como el CBA o el gazteleku. Para potenciar la participación se planteará igualmente un refuerzo en la comunicación aprovechando las redes sociales, canales más utilizados por los jóvenes a los que se dirige este proceso.