El delegado de Urbanismo y Vivienda, Xabier Iridoy. / Ayuntamiento de Irun

Desde el área de Urbanismo y Vivienda, el delegado, Xabier Iridoy, ha dado a conocer la elaboración de un nuevo mapa paralelo al mapa del ruido de Irun, donde se analizarán otros focos de ruido que pueda haber en la ciudad.

El mapa del ruido que se publicó el pasado mes de octubre es el establecido por el Decreto 213/2012 sobre la contaminación acústica, referente únicamente a los focos denominados ambientales. Es decir, el ruido producido por el tráfico de calles, carreteras, ferrocarril e industria. Este mapa está normalizado y se efectúa por medio de cálculos realizados por programas informáticos y en este momento se encuentra en exposición pública. Tras el análisis de alegaciones y de efectuar las modificaciones que se consideren necesarias, se pretende aprobar antes de fin de año.

En cuanto al segundo mapa previsto realizar este año, se trata del mapa de otros focos de ruido que pueda haber en la ciudad y que se generan por otras actividades o concentraciones de personas. Focos como pueden ser los servicios urbanos (limpieza, jardinería, basuras, etc.) o los producidos por las aglomeraciones de personas en el exterior (ruidos de ocio nocturno, de los patios de los colegios, de las canchas deportivas o de las labores de carga y descarga). Los primeros de estos en ser tratados y analizados, como parte de un largo proceso, serán los de ocio nocturno y los patios de los colegios.

«La evaluación de estos ruidos no está normalizada como en el caso de los focos denominados ambientales, por el hecho de que no existen métodos de cálculo predefinidos o normalizados», ha querido mencionar el delegado de Urbanismo y Vivienda, Xabier Iridoy. «Por lo que en nuestro caso, el método que pretendemos utilizar para evaluarlos es la instalación de registros continuos de ruido (sonómetros) por un tiempo razonable y posteriormente representar sus efectos en un mapa similar al de los focos de ruido normalizados».

Es más, los sonómetros previstos en la elaboración de dicho mapa se instalarán próximamente. Serán hasta cuatro sonómetros los instalados, cada uno por períodos de entre una y dos semanas, con la intención de recoger los momentos exactos en los que se produce el ruido. Además, después de considerar las solicitudes efectuadas y valorar las propuestas de la empresa contratada, a efectos de su mejor adecuación a la técnica a utilizar, los cuatro puntos han sido ya escogidos: calle Mayor, calle Legia, calle Joaquín Gamón y la calle que se encuentra en frente del colegio Eguzkitza.

Así, los sonómetros permitirán conocer las magnitudes concretas de ruido para la que estén programados, y por tanto, darán unos valores concretos, en un punto concreto durante el tiempo en que estén activados. De esta manera se elaborará un primer mapa de estos otros focos, de forma que será comparable con los focos medioambientales.

«Es una medida que se toma con el fin de integrar estos focos en el tratamiento conjunto del ruido, de forma que sean considerados también en el plan de acción», ha informado Iridoy. «Plan de acción asociado al mapa de ruido normalizado y que se redactará posteriormente. Asimismo, se pretende que el plan de acción tenga en cuenta la contaminación de estos otros focos».