Oinaurre. / Irekia

El alcalde de Irun, José Antonio Santano, el delegado de Urbanismo y Vivienda, Miguel Ángel Páez, y la gerente de Irunvi, Idoia Yarza, han explicado este viernes los detalles del estudio sobre la situación de la vivienda en la ciudad que recientemente ha presentado Irunvi.

El trabajo realizado ha incluido un amplio dispositivo de intervenciones cualitativas y cuantitativas y se ha realizado entre los meses de septiembre y diciembre del año pasado. En detalle, los datos recabados son fruto del estudio de necesidades y demanda de vivienda sobre algo más de 1.200 hogares de Irun, 450 encuestas a personas inscritas en Irunvi, análisis de 650 ofertas de vivienda, encuentros con una decena de administradores de fincas, 2.500 visitas a viviendas, y diversas entrevistas.

«Irunvi ha realizado un profundo estudio sobre la vivienda en la ciudad que arroja datos muy interesantes que nos van a permitir por un lado, hacer balance de toda la gestión efectuada durante los últimos años que ha sido importante; y por otro, identificar cuáles son esas necesidades que a día de hoy tenemos que intentar atender», señalaba el alcalde de Irun.

José Antonio Santano destacaba que «la ciudad ha conseguido en años muy difíciles de crisis mantener una actividad notable en la línea de atender la demanda de vivienda pública. Probablemente hayamos cerrado un ciclo que ha dejado en Irun un desarrollo muy importante de VPO y la creación de nuevas zonas urbanas como, principalmente Palmera Montero, Oinaurre y Porcelanas; y se abre ahora una nueva etapa que tiene que estar protagonizada por el alquiler».

El estudio refleja que Irun ha sido de los pocos municipios de Euskadi en los que se ha mantenido una cierta actividad promotora en los peores años de la crisis, y aquí cabe destacar la labor de Irunvi, que ha propiciado la edificación de 711 viviendas protegidas estos años, de las cuales más de 500 se han promovido en los años de la crisis. Esto ha contribuido a que la lista de demandantes de vivienda haya descendido notablemente.

En detalle, tras el proceso de actualización realizado recientemente por el equipo de Irunvi, el número de solicitudes se ha reducido a 1.259, un 46% menos que en 2008. Del total de solicitudes registradas en 2018 solamente el 25% (316 solicitudes) se mantienen inscritas desde 2008. Dicha reducción viene en parte motivada por la adquisición de viviendas promocionadas o entregadas por Irunvi en los últimos años. Dentro de este número de solicitudes, la vivienda protegida en alquiler se ha incrementado en un 137% desde 2008, hasta llegar a suponer en 2018 el 57% del total de la demanda.

«Son datos que reflejan un cambio en el perfil de demandante de vivienda pública. Además de un notable descenso con respecto al dato de comienzos de siglo, el alquiler se ha convertido en la opción preferente entre las personas que buscan una vivienda pública», en palabras del delegado de Vivienda, Miguel Ángel Páez.

En la atención a estas nuevas necesidades y para facilitar el acceso a una primera vivienda, se trabaja de la mano de Irunvi en la apertura de una línea de ayudas al alquiler pensando en todas aquellas personas jóvenes que manifiestan la necesidad de emanciparse y abandonar el hogar familiar, que en base al estudio de Irunvi serían alrededor de 2.000 personas. De esta cifra, según su propia valoración, en torno a 500 jóvenes estarían en situación de poder acceder a primera vivienda a corto y medio plazo.

80% de arraigo en la ciudad

Entre el resto de datos que se incluyen en este estudio, destaca el nivel de arraigo de los hogares con necesidad de cambio, que según el estudio es el caso de un 13,5% de los hogares de Irun. La gran mayoría de todos ellos, un 80% desea mantener su residencia dentro de Irun. Concretamente, un 17,9% dentro del mismo barrio y un 63,1% dentro de la ciudad.

Otra realidad que deja este amplio estudio sobre la vivienda es el número de hogares con ascensor. Teniendo en cuenta que la población mayor de 64 años registra una tasa acumulada de crecimiento desde 2001 del 33%, el Ayuntamiento de Irun lleva años trabajando en clave de introducir medidas que favorezcan la rehabilitación de edificios y la accesibilidad. Como resultado, en la ciudad, tres de cada cuatro viviendas familiares cuenta con ascensor; en un 75% de los casos, por encima del porcentaje observado en todo el territorio de Gipuzkoa (71,9%).

El estudio ha analizado por último la situación de la vivienda deshabitada en la ciudad. Tomando datos de 2009 cuando era el 7,4%, el porcentaje de este tipo de vivienda se ha reducido un 59% hasta situarse actualmente en el 3%.