Ramón Guirao posando junto a su hermano y a la réplica del pendón

– ¿Quién y cómo le comunicaron la noticia?

Fue a través de una inesperada llamada telefónica, recibida hace unos días, en la que mi buen amigo Iñaki Aramburu, me informaba que se ponía en contacto conmigo en representación de Betiko Alardea para comunicarme que habían pensado en mí para ser el portador este año del pendón de San Marcial durante el Alarde.

– ¿Cómo se lo tomó? ¿Pensó alguna vez en que pudiera portar la réplica del pendón?

Pues, recuperado de la sorpresa inicial, no dudé en aceptar de manera inmediata esa oportunidad, en la que nunca había pensado, a pesar de que en alguna ocasión me he fotografiado junto al pendón.

– ¿Qué supone para usted?

Lo considero un honor y un privilegio, máxime residiendo habitualmente fuera del txoko.
Supongo que será una manera diferente, más entrañable quizá, de disfrutar de nuestro Alarde.

– Compartirá ese honor con su hermano

Pues sí, con mi hermano pequeño, Javi, que también reside en el Altoaragón y que viene a Irún a participar en el Alarde todos los años, en la misma compañía que yo y en la que lo hacía nuestro padre Agustín, fallecido hace años y que seguro disfrutará también de ese día.

– Iñaki Aranburu también lo llevó en su día. ¿Le ha dado ya algún consejo

Aprovechando que el próximo fin de semana voy a estar en Irún, he quedado con él y con los mandos de la compañía de Buenos Amigos para recibir las instrucciones y consejos pertinentes.

– ¿Cuál cree que será el momento más emotivo para usted del día 30?

Habrá muchos, seguro, pero los más emotivos quizás sean el de recibir por la mañana y entregar por la tarde el pendón en la puerta de la iglesia del Juncal y el de portarlo durante los actos que se celebrarán en San Marcial.

– Además le van a escoltar escopetas de Buenos Amigos, así que llevará muchos «buenos amigos» al lado. Más no se puede pedir.

Francamente no, no se puede pedir más, los buenos amigos con los que habitualmente desfilamos en la compañía, nos acompañarán ese día.

– Usted ha escrito muchos libros sobre Irun y ha participado también en charlas y conferencias organizadas por la Junta de Mandos del Alarde de San Marcial. La última en el marco de los 200 años de la Real Orden de 1817 y la Batería de Artillería. Es usted un experto en el siglo XIX. ¿Qué vestigios podemos encontrar en Irun todavía de aquella época?

Existen en la ciudad y sus alrededores numerosos vestigios de las fortificaciones levantadas a finales del XVIII y durante el siglo XIX con motivo de la Guerra contra la Convención Francesa, la de la Independencia y las Carlistas. Muchos de estos vestigios, precisamente acaban de ser dados a conocer en un magnífico trabajo, presentado recientemente en Irún y realizado por Alfredo Moraza.

– Conociéndole estará metido de lleno en algún proyecto. ¿Alguna pista sobre lo que está escribiendo?

Efectivamente, buen ojo. En estos momentos y con la inestimable ayuda de algunos amigos y amantes de nuestra historia local, como la archivera municipal Sagrario Arrizabalaga, Iñaki Aramburu o Rafa González, a los que habitualmente y al residir en Huesca pido auxilio para determinadas investigaciones, estoy realizando el trabajo de campo y búsqueda de documentación para un próximo trabajo relativo a la Guerra contra la Convención francesa, (entre 1793 y 1794) en Irún y la comarca del Bidasoa-Baztan. Una vez terminado espero encontrar quien lo edite.