Echeveste y Zabala. / Ayuntamiento de Irun

La delegada de Igualdad, Miren Echeveste, ha dado cuenta este miércoles del punto en el que se encuentra el proceso participativo para la Casa de las Mujeres de Irun. Retomado a comienzos de 2021 con sesiones online debido a la situación de la pandemia, el proceso ha podido ir avanzando con sesiones presenciales a lo largo de los últimos meses; en total se han podido celebrar 7 de las 11 jornadas previstas, siempre el segundo sábado de cada mes.

A este respecto, Echeveste ha querido destacar que “nos encontramos en un momento clave del proceso, con muchas cosas ya definidas y otras muchas que están a punto de concretarse. El proceso está siendo muy esclarecedor y el grado de entendimiento y acuerdo entre las participantes es muy alto». La delegada ha añadido que “ha llegado el momento de que los grupos políticos del Ayuntamiento nos sentemos a analizar los resultados del proceso y dar los pasos necesarios dentro de la institución para garantizar que la Casa de las Mujeres de Irun goce de todos los apoyos necesarios para su correcto funcionamiento”.

Tal como explican desde el área de Igualdad, los principios del proceso son el compromiso, la transparencia e igualdad de información, las relaciones basadas en la sororidad, la diversidad, el carácter presencial de las sesiones y la idea de poder trabajar en un proyecto conjunto.

Así, en las sesiones llevadas a cabo hasta la fecha se han ido definiendo aspectos fundamentales para la futura Casa de las Mujeres de Irun. Por ejemplo, como futuras usuarias de la Casa, se incluyen mujeres en sentido amplio, sean estas de la condición, origen, orientación e ideología que sean (queer, no binarias, etc.), el movimiento feminista, y asociaciones de mujeres por la igualdad. No obstante, los principios de flexibilidad y apertura marcarán el día a día de la Casa.

También se está definiendo el espacio físico y los planos básicos sobre los que se está desarrollando el proyecto de obras del local de la plaza Istillaga, con el objetivo de concretar espacios polivalentes para poder acoger los diferentes servicios, exposiciones, talleres, charlas, reuniones, debates, y todo tipo de actividades.

En otras sesiones se han concretado cuales deben ser los principios que regirán la Casa de las Mujeres de Irun, y las participantes la han definido como un equipamiento público, abierto, integrador y plural; un espacio colectivo destinado a fomentar la creación, la innovación y el asociacionismo; que preste una atención personalizada, discreta y segura; con servicios efectivos y profesionales; donde el servicio de Igualdad del Ayuntamiento y las mujeres y asociaciones que hagan uso del equipamiento se coordinen de forma eficiente, desde una perspectiva feminista. Con todo, las participantes desean que la Casa sea un proyecto vivo, flexible y duradero, donde disfrutar y cuidarse mutuamente, además de empoderarse.

Otro de los aspectos a definir iba dirigido a las actividades y grupos de trabajo permanente que darán vida a la Casa. A este respecto, se han establecido tres bloques diferenciados:

1. Escuela de empoderamiento: cursos y talleres para fomentar el empoderamiento individual y colectivo de mujeres, con espacios de reflexión y debate sobre teorías y prácticas feministas, y visibilizarían del papel y el aporte que las mujeres hacemos a la sociedad y al conocimiento.

2. Grupos de autoayuda y organización: grupos de trabajo para fomentar la escucha activa, la colaboración y el activismo, empoderando a mujeres en situaciones vulnerables.

3. Servicios de asesoría: ayuda psicológica, jurídica, afectivo-sexual, para trabajadoras del hogar, para mujeres víctimas de violencia y, en general, para cualquier mujer.

En el horizonte, un proyecto de la Casa de las Mujeres que tiene como objetivos el empoderamiento individual y colectivo de las mujeres, su unión desde la inclusión, combatir el machismo e impulsar y reforzar el movimiento feminista en la ciudad. En definitiva, impulsar un Irun feminista.

Así, el proceso tiene como meta en sus próximas sesiones definir los órganos de gestión de la casa y las directrices que marcarán el funcionamiento ordinario de la Casa (horarios, reserva de espacios, normas básicas de uso, preferencias, necesidades de personal…), así como el nombre que se le dará a la Casa (que tendrá su propio proceso participativo y abierto). En cualquier caso, hay aspectos básicos que ya se han definido, como el hecho de que las mujeres usuarias desean tener voz y voto en el día a día de la Casa y en su funcionamiento, a través de un modelo de gestión compartido entre el Ayuntamiento y las propias usuarias, con órganos de gestión propios de las usuarias y su asociación y órganos de coordinación con los servicios técnicos del Ayuntamiento. Igualmente, para poder definir dichos órganos, estos tendrán que dotarse de las garantías necesarias para su funcionamiento, aspecto que también se trabajará y definirá en las próximas sesiones.