Santano, dirigiéndose a los vecinos presentes en la reunión. / Ayuntamiento de Irun

El alcalde, José Antonio Santano, acompañado por el delegado de Urbanismo, Miguel Ángel Páez, y la delegada de Participación Ciudadana, Mónica Martínez, presentó el pasado lunes a los vecinos/as las características del Plan Especial de Korrokoitz. Fue una sesión muy participativa con en torno a 70 personas abarrotando la Sala de Conferencias del Antiguo Hospital.

En su intervención, el primer edil recordó que «la Corporación municipal dio su visto bueno de forma unánime a este trámite urbanístico fundamental y necesario para reformar y reordenar este importante espacio de más de 16.000m2 situado en la Parte Vieja. Es el paso que nos falta para completar la mejora integral de este todo este entorno emblemático de Irun, que empezó hace 10 años con la nueva plaza Urdanibia, siguió con la calle San Marcial, calle Uranzu, más recientemente Santa Elena y próximamente calle Ermita».

Además, de abrir nuevas conexiones entre el centro histórico de la ciudad con Arbes y Palmera Montero, la aprobación de este Plan Especial es un paso importante dentro de las acciones encaminadas a la mejora integral de la Parte Vieja de la ciudad dado que servirá para regenerar un área en desuso y, en algunos casos, en mal estado.

En detalle, la modificación del Plan Especial propone una nueva ordenación que dejará sin efecto la del Plan Especial aprobado en 2008 y tiene las siguientes características urbanísticas:

Superficie del ámbito: 16.347 m2
Edificabilidad urbanística sobre rasante: 26.100m2
Edificabilidad urbanística bajo rasante: 20.000m2

El PGOU define el ámbito Korrokoitz como el delimitado por la plaza Urdanibia, el canal de Dunboa y las calles Uranzu y Santa Elena. Tiene 16.347 m² (13.493,49 m2 de propiedad privada y 2.839,51 m2 de suelo público). Es el equivalente a casi tres campos de fútbol.

Korrokoitz es una zona muy degradada con 11 edificaciones con diversos usos declaradas Fuera de ordenación. La edificabilidad urbanística a derribar asciende a 3.518,62 m2tc, de los que 2.252,09 m²tc son residenciales con 30 viviendas. Asimismo hay previsto un número de realojos correspondientes en el ámbito. La ordenación propuesta establece así 8 manzanas edificables. Entre ellas se proponen espacios peatonales y de uso público que serán llevados a cabo por la propiedad privada en la edificación de las viviendas, ganándose así suelos privados para uso público.

Se distinguen tres características destacadas: por un lado, completar el tejido residencial entre la plaza de Urdanibia y el canal de Dunboa, manteniendo la estructura urbana existente en el entorno de la plaza Urdanibia, creando un gran eje peatonal y los grandes espacios públicos que se abren en el ámbito.

Por otro lado, mantener la traza del canal de Dunboa como elemento que define la estructura urbana al que se deben abrir las edificaciones que surjan como resultado de la nueva ordenación. Destaca un paseo de 20-30 metros paralelo a la regata otorgando una imagen más natural a la zona en una importante inversión pública para regenerarlo y transformarlo con criterios medioambientales. Y por último, la creación de una ordenación residencial en base a un perfil adecuado, con el objeto de mantener la coherencia con la edificación del casco antiguo.

El documento ordena los volúmenes con un perfil medio de las nuevas edificaciones de PB+3+Ático. La ordenación dibuja esas 8 manzanas edificatorias que darán cabida a aproximadamente 300 viviendas, de las cuales un 20% serán de protección pública.

Próximos pasos

La siguiente fase es acometer los proyectos de urbanización y reparcelación algo que se espera para el año 2023 y, a continuación, los movimientos de derribo y arranque de lo que está llamado a ser «una revolución para revitalizar la Parte Vieja de Irun».