Borja Olazabal, delegado de Desarrollo Sostenible. / Ayuntamiento de Irun

Tal como anunció el área de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Irun, la iniciativa «Un acebo para crecer juntos» regresará el próximo 25 de septiembre. Dirigido en esta ocasión a los niños y niñas nacidos en el 2020 y sus familias, esta actividad consistirá en un acto de entrega en los arkupes del Ayuntamiento de una planta de acebo junto con un cuento temático.

Inscripción necesaria

Para participar, todas las familias que cuenten con niños/as nacidos/as en Irun el año pasado tendrán que apuntarse a través de la web municipal o llamando al 010. «Es un trámite muy sencillo que será de gran ayuda para conocer exactamente cuánta gente asistirá», explican desde el área de Desarrollo Sostenible. Una vez establecidos los turnos, a los participantes se les citará mediante correo electrónico en el que se indicará el día y la hora en la que deben acudir a recoger el acebo. El plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el 31 de julio.

¿Por qué un acebo?

El acebo es una especie muy versátil respecto a las condiciones de cultivo y de vida y para esta ocasión es una opción adecuada por motivos medioambientales, estéticos y prácticos. El acebo puede desarrollarse en cualquiera de las formaciones forestales autóctonas y en cualquier altitud desde el nivel del mar. Sus valores medioambientales son especialmente importantes en el periodo invernal, en que el alimento proporcionado por sus frutos y el abrigo ofrecido por su cubierta perenne, mantienen y fomentan las poblaciones de fauna silvestre.

Respecto al destino que los participantes pueden hacer de estas plantas de acebo, puede variar desde el uso particular, como planta mantenida en un contenedor o en un terreno privado, o como plantas repobladas en parcelas forestales públicas, una vez que hayan alcanzado el tamaño necesario para proceder a un trasplante viable.

El acebo irá acompañado de un cuento que narra la historia entre un niño/a y un pequeño acebo. Se cuenta la relación entre ambos así como las reflexiones del niño, además de destacar también la figura de los padres en algunos momentos del cuento.

La historia cuenta con más personajes que nutren este cuento, como un petirrojo, un saltamontes o una mariposa. Al final del cuento el niño/a plantará el acebo, y tratará de mantener esa relación en el futuro.