La delegada de Movilidad, Cristina Laborda. / Ayuntamiento de Irun

Por unanimidad se aprobó en el pasado pleno celebrado en el Ayuntamiento de Irun la contratación de la fabricación, suministro y mantenimiento de 4 autobuses eléctricos, así como de la instalación de los sistemas de carga en las paradas de Behobia y Hospital.

Se trata de un paso importante dentro del camino recorrido por el Ayuntamiento de Irun en su apuesta por una movilidad sostenible. El resultado es la primera línea urbana de autobuses eléctricos de Gipuzkoa, que estará en Irun. Está previsto que antes de fin de año, la L-1 que conecta Behobia con el Hospital Comarcal del Bidasoa y que mueve más de un millón de viajeros al año se convierta en una línea eléctrica.

Esta aprobación en el pleno se suma a las últimas decisiones tomadas al respecto recientemente. Cabe recordar que a finales de 2017 se dieron otros pasos fundamentales como la ampliación del servicio que, además de prever ya la inminente llegada de los autobuses eléctricos, modificó trazados actuales de otras líneas para introducir mejoras, entre las que hay que destacar la creación de la nueva L-4 atendiendo peticiones ciudadanas.

Asimismo, hace pocas semanas se adjudicaba la obra de ejecución de la acometida eléctrica que necesitan los puntos de recarga rápida, el sistema previsto para adaptar la L-1 Zaisa-Hospital. Se trata de un sistema de recarga que se conoce como de ‘carga de oportunidad’, que permite que a su paso por las cabeceras (Behobia y Hospital), los vehículos recarguen sus baterías y sigan su camino.