Ayuntamiento de Irun. / Oihana Sánchez

Sí se Puede Irun se ha mostrado crítico con el gobierno municipal en torno al dinero relativo a las valoraciones de personal que el Ayuntamiento de Irun adeuda a un centenar de trabajadores.

“Las valoraciones de personal del Ayuntamiento de Irun han venido retrasándose a lo largo de los últimos 10 años. El objeto de las valoraciones no es otro que el de revisar las retribuciones de los empleados públicos cuando desempeñan nuevas funciones. Esta situación afecta a casi 100 trabajadores del Ayuntamiento de Irun y, por tanto, es de una gran importancia”, ha señalado el portavoz de la formación, David Soto.

“Resulta de una hipocresía tremenda hablar de falta de recursos cuando lo que falta es voluntad política. El PSE-EE se niega a elevar a pleno el trabajo realizado en la comisión de valoración, trabajo que ya ha culminado. El abono debe hacerse efectivo y nuestro compromiso es exigirlo. Si su voluntad es hacerlo en la previsible modificación de créditos que se realizará de manera ordinaria dentro de unos meses, que lo digan. Que se comprometan a ello desde ya y públicamente. No tardan, en ningún caso, 10 años en pagar los créditos pendientes con los bancos, o en cumplir las obligaciones adquiridas con empresas subcontratadas. La doble vara de medir cuando se trata de intereses privados es clara. El PSE-EE, durante los últimos mandatos, ha ido retrasando el ejercicio de las valoraciones, ya fuese por incapacidad, por la excusa de la crisis o por lo que a nuestro entender es la razón fundamental: por unas políticas de personal diseñadas para el desmantelamiento del servicio público”.

“El PSE-EE siempre hace gala de su compromiso con el empleo de calidad y con las políticas sociales, pero cuando llega el momento, acostumbra a tomar decisiones en sentido contrario. Ésta, la no previsión en el pago de las valoraciones, es una nueva muestra de su falta de credibilidad”, ha continuado Soto.

“Su hipocresía llega al punto de articular una mesa para la realización de las valoraciones durante este último año, con acuerdos permanentes entre la representación sindical y la parte política. Y ahora, un año después, tras la ruptura del pacto de gobierno y cuando toca empezar a abonar las valoraciones, el nuevo delegado de personal y el delegado de hacienda hablan de falta de previsión en el gasto, de desconocimiento respecto a las cuantías a las que hay que hacer frente, o lo que es peor, no quieren sentarse a hablar o lo hacen tarde y mal”.

“¿Dónde está el alcalde, José Antonio Santano? Esto requiere de una solución rápida, la incertidumbre y el enfado es notorio. El gobierno municipal, con su representante al frente, está desaparecido en éste y en otros temas”.