José Mari González junto a su caballo, de nombre Elemento, en la playa de Hendaia.

Se apuntó a la Escolta de Caballería en 1990 y desfiló por primera vez en 2001. Antes de salir en esta unidad desfiló en las compañías Real Unión y Santiago. Entre 2006 y 2012 fue sargento de la Escolta de Caballería y entre 2013 y 2016 teniente. El 29 y 30 de junio de 2014 ejerció como Ayudante de Caballería, en sustitución de Iñaki Cámara, por fuerza mayor. Desde 2017 desempeña el cargo de capitán, para el que José Mari González acaba de ser reelegido.

– Me dicen que era el único candidato, así que no pasó demasiados nervios en la votación…

Era el único candidato sí, somos una unidad pequeña y tenía más de una veintena de avales, así que fue todo rápido y bien. El dichoso coronavirus nos trastocó la votación, ya que teníamos pensado aprovechar la elección para celebrar también la asamblea que no pudimos llevar a cabo en mayo, pero al final la seguridad es la seguridad. Planteamos una votación telemática, por la que optaron la mayoría de miembros de la Escolta de Caballería que ejercieron su derecho a voto. Además, dejamos la opción de votar presencialmente, cumpliendo, obviamente, con las pertinentes medidas de seguridad. Al estar solo yo como candidato fue todo muy sencillo.

– ¿Cómo valoraría estos cuatro años al frente de la Escolta de Caballería?

Yo creo que han sido cuatro años muy buenos. El ambiente dentro de la Escolta de Caballería es muy bueno. Espero que en este próximo mandato sea igual o parecido.

– ¿Tareas pendientes en la Escolta de Caballería?

José Mari González.

Bueno, lo primero en lo que estoy pensando, que no es una cosa solo de la Escolta de Caballería, sino del conjunto de las compañías y unidades que formamos el Alarde de San Marcial, es sacar el desfile del próximo año adelante. Veremos ahora cuando empecemos a reunirnos en Junta de Mandos cómo empezamos a abordar diferentes escenarios que se puedan dar. En lo que respecta a la Escolta de Caballería, tengo intención de plantear un pequeño cambio respecto al cabo acompañante de la cantinera. Me gustaría que fuese un puesto por el que pudieran ir rotando los miembros de la unidad, por dos motivos: primero, para ir cogiendo responsabilidades dentro de la Caballería y estar todos preparados para dar el «salto» en algún momento; y segundo, porque ir al lado de la cantinera creo que es de las cosas más bonitas que te puede pasar, y me gustaría que las compañeros de la Escolta de Caballería tuvieran la ocasión de vivirlo, por lo menos una vez.

– ¿Algún cambio dentro del equipo?

Salvo ese puesto que te comento, el resto del equipo y los puestos se mantienen. Estoy contento con el trabajo que se ha hecho y no me planteo cambiar nada.